Proverbios 9
Biblia del Peregrino (1993) ›1La Sensatez se ha edificado una casa, ha labrado siete columnas,
2ha matado las reses, mezclado el vino y puesto la mesa,
3ha despachado a sus criadas a pregonarlo en los puntos que dominan la ciudad.
4El que sea inexperto, venga acá; al falto de juicio le quiero hablar:
5Venid a comer de mis manjares y a beber el vino que he mezclado.
6Dejad la inexperiencia y viviréis, seguid derechos el camino de la prudencia.
7Quien corrige al cínico se acarrea insultos; quien reprende al malvado, desprecios;
8no reprendas al cínico, pues te aborrecerá; reprende al sensato y te querrá;
9instruye al docto, y será más docto; enseña al honrado, y aprenderá.
10El principio de la Sensatez es respetar al Señor, y conocer al Santo es inteligencia.
11Por mí prolongarás tus días y se te añadirán años de vida;
12si eres sensato, lo eres para tu provecho; si eres cínico, tú solo lo pagarás.
13Doña Locura es bullanguera, la ingenua no entiende de nada,
14está sentada a la puerta de su casa, en un asiento que domina la ciudad,
15para gritar a los transeúntes, a los que van derechos por el camino:
16El que sea inexperto venga acá; al falto de juicio le quiero hablar:
17El agua robada es más dulce, el pan a escondidas es más sabroso.
18Y no saben que en su casa están los difuntos y sus invitados en lo hondo del Abismo.