Proverbios 10
Biblia del Peregrino (1993) ›1Hijo sensato, alegría de su padre; hijo necio, pena de su madre.
2Tesoros mal ganados no aprovechan, pero la justicia libra de la muerte.
3El Señor no deja con ganas al honrado, pero rechaza la ambición del malvado.
4Mano perezosa empobrece, brazo diligente enriquece.
5Quien almacena en otoño es prudente, quien duerme en la cosecha se abochorna.
6Baja la bendición sobre la cabeza del honrado, la boca malvada encubre violencia.
7Bendita la memoria del honrado, el nombre del malvado se pudre.
8El hombre juicioso acepta órdenes, labios necios se arruinan.
9Quien procede sinceramente, camina seguro; el tortuoso queda descubierto.
10Quien cierra los ojos causa pesares, quien reprende abiertamente trae remedio.
11La boca del justo es manantial de vida, la boca del malvado encubre violencia.
12El odio provoca reyertas, el amor disimula las ofensas.
13En los labios del prudente hay sensatez, y una vara en la espalda del necio.
14El docto atesora saber, la boca del necio es ruina inminente.
15La fortuna del rico es su baluarte, la miseria es el terror del pobre.
16El salario del honrado es la vida, la ganancia del malvado es el fracaso.
17El que acepta la corrección va por camino de vida, el que rechaza la reprensión se extravía.
18Labios mentirosos encubren odio, quien difunde calumnias es un insensato.
19En mucho charlar no faltará pecado, quien se muerde los labios es discreto.
20Plata de ley la boca del honrado; mente perversa no vale nada.
21Labios honrados apacientan a muchos, los necios mueren por falta de juicio.
22Hace prosperar la bendición divina, y nada le añade nuestra fatiga.
23El necio se divierte haciendo trampas, el hombre prudente con la sabiduría.
24Al malvado le sucede lo que teme, al honrado se le da lo que desea.
25Pasa el huracán, desaparece el malvado; pero el honrado está cimentado para siempre.
26Vinagre a los dientes, humo a los ojos: eso es el holgazán para quien le da un encargo.
27Respetar al Señor prolonga la vida, los años de los malvados se acortan.
28La esperanza de los honrados es risueña, la ilusión de los malvados fracasa.
29El camino del Señor es refugio para el hombre cabal, y es terror para los malhechores.
30El honrado jamás vacilará, el malvado no habitará en la tierra.
31De boca honrada brota sensatez, lengua tramposa será cortada.
32Labios honrados saben de afabilidad; la boca del malvado, de engaños.