Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Proverbios 24

Biblia del Peregrino (1993)

1No envidies a los malvados ni desees vivir con ellos,

2su mente medita violencias, sus labios dicen maldades.

3Con la sensatez se construye una casa, con la prudencia se consolida,

4con el saber se llenan sus estancias de bienes, riquezas y comodidades.

5Más vale maña que fuerza, experiencia más que vigor.

6Con estratagemas se gana la guerra, y la victoria, a fuerza de planes.

7La sensatez es demasiado para el necio: no abrirá la boca en público.

8Al que medita maldades lo llamarán intrigante;

9el que trama locuras fracasa; al insolente lo detestan los hombres.

10¿Has flaqueado en el peligro, te faltó el valor?

11Libra a los que llevan a matar, detén al que está para morir.

12Aunque digas que no lo sabías, ¿no lo va a saber el que pesa los corazones?, ¿no lo sabrá el que vigila tu vida y paga al hombre sus acciones?

13Hijo mío, come miel, que es buena; el panal es dulce al paladar:

14así sean saber y sensatez para tu alma; si los alcanzas tendrás un porvenir y tu esperanza no fracasará.

15No pongas asechanzas a la dehesa del honrado ni destruyas su majada,

16pues aunque caiga siete veces el honrado se levantará, mientras que los malvados se hundirán en la desgracia.

17Si cae tu enemigo no te alegres; si tropieza, no lo celebres,

18no sea que el Señor lo vea e irritado desvíe su ira de él.

19No te exasperes por los malvados, no envidies a los que obran mal;

20porque el perverso no tiene porvenir, la lámpara de los malvados se apagará.

21Hijo mío, teme al Señor y al rey; no provoques a ninguno de los dos,

22porque de repente salta su castigo, y, ¿quién conoce su furor?

23No es justo ser parcial al juzgar:

24a quien declara inocente al culpable la gente lo maldice y se irrita contra él;

25los que los acusan son gratos, sobre ellos baja una bendición.

26Besa en los labios, quien da una respuesta oportuna.

27Dispón tus asuntos en la calle y prepáratelos en el campo, después podrás poner casa.

28No atestigües sin motivo contra tu prójimo, no engañes con los labios.

29No digas: Le haré lo que me hizo, me las ha de pagar.

30Pasé por el campo de un perezoso, por la viña de un hombre sin juicio:

31todo era espinas que crecían, los cardos cubrían su extensión, la cerca de piedras estaba derribada;

32al verlo, reflexioné; al mirarlo, escarmenté.

33Un rato duermes, un rato descansas, un rato cruzas los brazos y descansas,

34y te llega la pobreza del vagabundo, la indigencia del mendigo.

WhatsApp