Oseas 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1¡Emboca la trompeta! Que un águila se cierne sobre la casa del Señor. Porque han roto mi alianza rebelándose contra mi ley.
2Me gritan: Te conocemos, Dios de Israel.
3Pero Israel rechazó el bien; que el enemigo lo persiga.
4Se nombraron reyes sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición.
5Hiede tu novillo, Samaría, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia?
6Porque ¿qué es ese toro?, ¿acaso un dios? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace astillas el novillo de Samaría.
7Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y si lo dieran, extraños lo devorarían.
8Han devorado a Israel, es ya entre las naciones un cacharro inútil.
9Porque han marchado a Asiria como burro cimarrón. Efraín contrata su amor;
10pues, aunque lo hayan contratado con las naciones, yo los atraparé, y empezarán a disminuir por las cargas del Rey soberano.
11Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares.
12Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño.
13Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presentes sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto.
14Israel olvidó a su Hacedor y construyó palacios, Judá fortificó muchas ciudades; pero yo prenderé fuego a sus ciudades y devoraré sus fortificaciones.