Oseas 7
Biblia del Peregrino (1993) ›1Cuando curé a Israel, se descubría el pecado de Efraín y las maldades de Samaría: obraron de mala fe, como ladrones que se meten en las casas o bandoleros que asaltan en despoblado.
2Y no reflexionan que llevo cuenta de todas sus maldades, ya los han copado sus acciones, las tengo delante de mí.
3Lisonjean al rey con su maldad, y con sus embustes a los príncipes;
4todos arden de ira, son como horno encendido que deja de atizar el panadero desde que amasa hasta que fermenta la masa.
5En la fiesta del rey, con la calentura del vino, los príncipes dan la mano a los agitadores.
6Sí, su corazón es como un horno, su mente está tramando; de noche se aletarga su ira, de mañana arde como una hoguera.
7Todos abrasan como un horno y devoran a sus gobernantes. Todos sus reyes van cayendo sin que ni uno me invoque.
8Efraín se mezcla con los pueblos, Efraín es hogaza sin volver.
9Extranjeros le han comido su vigor, y él sin enterarse; ya tiene los cabellos entrecanos, y él sin enterarse.
10Su arrogancia acusa a Israel, pero ellos no vuelven al Señor, su Dios, a pesar de todo no lo buscan.
11Efraín es ingenua paloma atolondrada: piden ayuda a Egipto, acuden a Asiria;
12en cuanto acudan echaré sobre ellos mi red y los abatiré como a pájaros, los atraparé en cuanto escuche la bandada.
13¡Ay de ellos!, que se me escaparon; ¡desgraciados!, por rebelarse contra mí. Yo los redimiría, pero ellos me calumnian,
14y no me gritan de corazón, sino que vociferan en sus lechos, son devotos de Ceres y Baco y se apartan de mí.
15Yo adiestré, robustecí sus brazos, y ellos cavilaban contra mí.
16Se volvían a su dios, eran como arco falso. Caerán a espada sus príncipes por la virulencia de sus lenguas, por sus burlas contra Egipto.