Levítico 27
Biblia del Peregrino (1993) ›1El Señor habló a Moisés:
2Di a los israelitas: Cuando alguno haga un voto especial ofreciendo al Señor el valor de una persona, se aplicarán las siguientes tarifas:
3Un varón entre los veinte y los sesenta años será tasado en quinientos gramos de plata pesos del templo .
4Si es mujer, será tasada en trescientos gramos.
5Un chico entre los cinco y los veinte años será tasado en doscientos gramos; si es chica, en cien gramos.
6Un niño entre el mes y los cinco años será tasado en cincuenta gramos; si es niña, en treinta gramos.
7De los sesenta años para arriba, el varón será tasado en ciento cincuenta gramos; la mujer, en cien gramos.
8Si es tan pobre que no puede pagar la tarifa, lo presentará al sacerdote, y éste lo tasará según los recursos del que hizo el voto.
9Si se trata de un animal apto para la ofrenda al Señor, el animal entero queda consagrado.
10No se puede cambiar ni sustituir animal bueno por malo, o viceversa. Y si se cambia un animal por otro, los dos quedan consagrados.
11Si se trata de un animal impuro, no apto para la ofrenda al Señor, será presentado al sacerdote,
12y éste lo tasará según su calidad. La tasación será válida.
13Y si quiere rescatarlo, pagará un recargo del veinte por ciento sobre lo tasado.
14Cuando alguno consagre su casa al Señor, el sacerdote la tasará según su calidad. La tasación será válida.
15Si el que la consagró la quiere rescatar, pagará lo tasado con un veinte por ciento de recargo.
16Si consagrara al Señor una parte de las tierras de su propiedad hereditaria, se tasará en proporción a su siembra: quinientos gramos de plata por cada doscientos veinte litros de cebada.
17Si consagra el campo durante el año jubilar, la tasación será válida.
18Pero si lo consagra después del jubileo, el sacerdote calculará el dinero que corresponde a los años que faltan hasta el próximo año jubilar, y hará el descuento correspondiente.
19Si el que lo consagró lo quiere rescatar, pagará la tasa con un recargo del veinte por ciento. Y el campo será suyo.
20Si no lo rescata o lo vende a otro, entonces el campo ya no podrá ser rescatado.
21Cuando quede libre en el año jubilar, quedará, como campo dedicado, consagrado al Señor. Será propiedad del sacerdote.
22Si uno consagra al Señor un campo comprado que no pertenece a su propiedad hereditaria,
23el sacerdote calculará el valor de la tasa hasta el año jubilar. El que consagró el campo pagará ese mismo día lo tasado, como cosa consagrada al Señor.
24El año jubilar el campo volverá al vendedor a quien pertenecía en propiedad hereditaria.
25Las tasaciones se harán según el peso del templo: diez gramos equivalen a veinte óbolos.
26Nadie consagrará el primogénito de los animales, porque le pertenece ya al Señor como primicia: sea vaca o sea oveja, pertenece al Señor.
27Si se trata de un animal impuro, será rescatado con un recargo del veinte por ciento sobre lo tasado. Si no lo rescata, se venderá al precio tasado.
28Lo que uno ha separado como cosa dedicada al Señor, personas, animales o campos de propiedad hereditaria, no podrá ser vendido ni rescatado. Lo dedicado es propiedad sagrada del Señor.
29Una persona dedicada al exterminio no puede ser rescatada, ha de ser ejecutada.
30Los diezmos del campo, de la siembra y de los frutos pertenecen al Señor y son sagrados.
31Si alguien quiere rescatarlos, lo hará con un recargo del veinte por ciento sobre lo tasado.
32Los diezmos de animales de ganado mayor o menor, la décima parte de todos los que pasen bajo el cayado, serán consagrados al Señor.
33No hay que averiguar si son buenos o malos ni se sustituirán. Si se cambia un animal por otro, los dos quedan consagrados, sin posibilidad de rescate.
34Éstos son los preceptos que el Señor dio a Moisés en el monte Sinaí para los israelitas.