Génesis 48
Biblia del Peregrino (1993) ›1Después de estos sucesos le avisaron a José de que su padre estaba grave. Él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín.
2Le comunicaron a Jacob que estaba llegando su hijo José. Israel, haciendo un esfuerzo, se incorporó en la cama.
3Jacob dijo a José: Dios Todopoderoso se me apareció en Luz de Canaán y me bendijo,
4diciéndome: Yo te haré crecer y multiplicarte hasta ser un grupo de tribus; a tus descendientes entregaré esta tierra en posesión perpetua.
5Pues bien, los dos hijos que te nacieron en Egipto antes de venir yo a vivir contigo, serán míos: Efraín y Manasés serán para mí como Rubén y Simeón.
6En cambio los que te nazcan después serán tuyos y en nombre de sus hermanos recibirán su herencia.
7Cuando volvía de Padán, se me murió Raquel, en Canaán, en el camino, un buen trecho antes de llegar a Efrata, y en el camino de Efrata hoy Belén la enterré.
8Viendo Israel a los hijos de José, preguntó: ¿Quiénes son?
9Contestó José a su padre: Son mis hijos, que Dios me dio aquí. Le dijo: Acércamelos que los bendiga.
10Israel había perdido vista con la vejez y casi no veía. Cuando se los acercaron, los besó y abrazó.
11Israel dijo a José: No contaba con verte; ahora resulta que Dios me ha dejado verte a ti y a tus descendientes.
12José se los retiró de las rodillas y se postró rostro en tierra.
13Después tomó José a los dos: a Efraín con la derecha lo puso a la izquierda de Israel, a Manasés con la izquierda lo puso a la derecha de Israel; y se los acercó.
14Israel extendió la derecha y la colocó sobre la cabeza de Efraín, el menor, y la izquierda sobre la cabeza de Manasés; cruzando los brazos, pues Manasés era el primogénito.
15Y los bendijo: El Dios en cuya presencia caminaron mis padres, Abrahán e Isaac; el Dios que me apacienta desde antiguo hasta hoy;
16el ángel que me redime de todo mal bendiga a estos muchachos; que ellos lleven mi nombre y el de mis padres, Abrahán e Isaac, que crezcan y se multipliquen en medio de la tierra.
17Viendo José que su padre había colocado la derecha sobre la cabeza de Efraín, lo tomó a mal; agarró la mano de su padre y la pasó de la cabeza de Efraín a la de Manasés,
18mientras decía a su padre: No es así, padre, éste es el primogénito, pon la mano sobre su cabeza.
19El padre rehusó diciendo: Lo sé, hijo mío, lo sé. También llegará a ser una tribu y crecerá. Pero su hermano menor será más grande que él y su descendencia será toda una nación.
20Entonces los bendijo: Con vuestro nombre se bendecirá Israel diciendo: ¡Dios os haga como a Efraín y Manasés! Así colocó a Efraín delante de Manasés.
21Israel dijo a José: Yo estoy para morir; Dios estará con vosotros y os llevará otra vez a la tierra de vuestros padres.
22Yo te entrego Siquén, con preferencia a tus hermanos, la que conquisté a los amorreos con mi espada y mi arco.