Génesis 47
Biblia del Peregrino (1993) ›1José fue a informar al faraón: Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y vacas y todas sus posesiones, han venido de Canaán y se encuentran en Gosén.
2Entre sus hermanos, escogió cinco, y se los presentó al faraón.
3El faraón les preguntó: ¿Cuál es vuestra ocupación? Respondieron: Tus siervos son pastores de ovejas, lo mismo nosotros que nuestros padres.
4Y añadieron: Hemos venido a residir en esta tierra, porque en Canaán aprieta el hambre y no hay pastos para los rebaños de tus siervos; permite a tus siervos establecerse en Gosén.
5El faraón dijo a José: Cuando Jacob y sus hijos llegaron a Egipto, se enteró el faraón, rey de Egipto, y dijo a José: Tu padre y tus hermanos han llegado a verte;
6a tierra de Egipto está a tu disposición, instala a tu padre y a tus hermanos en lo mejor de la tierra. Que se establezcan en Gosén, y si conoces entre ellos algunos con experiencia, ponlos a cargo de mi ganado.
7José hizo venir a su padre Jacob y se lo presentó al faraón. Jacob bendijo al faraón.
8El faraón preguntó a Jacob: ¿Cuántos años tienes?
9Jacob contestó al faraón: Ciento treinta han sido los años de mis andanzas, pocos y malos han sido los años de mi vida, y no llegan a los años de mis padres, ni al tiempo de sus andanzas.
10Jacob bendijo al faraón y salió de su presencia.
11José instaló a su padre y a sus hermanos y les dio propiedades en Egipto, en lo mejor del país, en la región de Ramsés, como había mandado el faraón.
12Y dio pan a su padre, a sus hermanos y a toda la familia de su padre, incluidos los niños.
13En todo el país faltaba el pan, porque el hambre apretaba y agotaba la tierra de Egipto y la de Canaán.
14José acumuló todo el dinero que había en Egipto y en Canaán a cambio de los víveres que ellos compraban, y reunió todo el dinero en casa del faraón.
15En Egipto y en Canaán se acabó el dinero, de modo que acudían a José, diciendo: Danos pan o moriremos aquí mismo, porque se nos ha acabado el dinero.
16José contestó: Traedme vuestro ganado y os daré pan, a cambio de él, si se os ha acabado el dinero.
17Ellos traían el ganado a José, y éste les daba pan a cambio de caballos, de ovejas, de vacas, de asnos; durante un año los estuvo alimentando a cambio de todo su ganado.
18Pasado aquel año, volvieron a él al año siguiente, diciendo: No podemos negar a nuestro señor que, terminado el dinero y el ganado y los animales cobrados por nuestro señor, sólo nos queda para ofrecer a nuestro señor nuestras personas y nuestros campos.
19¿Por qué perecer en tu presencia nosotros y nuestros campos? Tómanos a nosotros y a nuestros campos a cambio de pan, y nosotros, con nuestros campos, seremos siervos del faraón; danos semilla para que vivamos y no muramos, y nuestros campos no queden desolados.
20José compró para el faraón toda la tierra de Egipto, pues todos los egipcios, acosados por el hambre, vendían sus campos. Así, la tierra vino a ser propiedad del faraón,
21y a todo el pueblo lo hizo siervo, de un extremo a otro del país.
22Sólo dejó de comprar las tierras de los sacerdotes, porque el faraón les pasaba una porción y vivían de la porción que les daba el faraón; por eso no tuvieron que vender sus campos.
23José dijo al pueblo: Hoy os he comprado a vosotros, con vuestras tierras, para el faraón. Aquí tenéis simiente para sembrar los campos.
24Cuando llegue la cosecha, daréis la quinta parte al faraón, las otras cuatro partes os servirán para sembrar y como alimento para vosotros, vuestras familias y niños.
25Ellos respondieron: Nos has salvado la vida, hemos alcanzado el favor de nuestro señor; seremos siervos del faraón.
26Y José estableció una ley en Egipto, hoy todavía en vigor: que una quinta parte es para el faraón. Solamente las tierras de los sacerdotes no pasaron a ser propiedad del faraón.
27Israel se estableció en Egipto, en el territorio de Gosén; adquirió propiedades allí y creció y se multiplicó en gran manera.
28Jacob vivió en Egipto diecisiete años, y toda su vida fueron ciento cuarenta y siete años.
29Cuando se acercaba para Israel la hora de morir, llamó a su hijo José y le dijo: Si he alcanzado tu favor, coloca tu mano bajo mi muslo y promete tratarme con bondad y lealtad; no me entierres en Egipto.
30Cuando me duerma con mis padres, sácame de Egipto y entiérrame en la sepultura con ellos. Contestó José: Haré lo que pides.
31Insistió él: Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel hizo una inclinación hacia la cabecera de la cama.