Filipenses 4
Biblia del Peregrino (1993) ›1Así que, hermanos queridos y añorados, gozo y corona mía, manteneos así fieles al Señor, queridos míos.
2Exhorto a Evodia, exhorto a Síntique, a que estén concordes en nombre del Señor.
3A ti, mi fiel colega, te pido que ayudes a ésas que, por la Buena Noticia, lucharon conmigo, con Clemente y mis demás colaboradores; sus nombres están escritos en el libro de la vida.
4Tened siempre la alegría del Señor; lo repito, estad alegres.
5Que todos reconozcan vuestra clemencia. El Señor está cerca.
6Nada os preocupe. Antes bien, en vuestras oraciones y súplicas, con acción de gracias, presentad a Dios vuestras peticiones.
7Y la paz de Dios, que supera la inteligencia humana, custodie vuestros corazones y mentes por medio del Mesías Jesús.
8Por lo demás, hermanos, ocupaos de cuanto es verdadero, noble, justo, puro, amable y loable, de toda virtud y todo valor.
9Lo que aprendisteis y recibisteis, y escuchasteis y visteis en mí ponedlo en práctica. Y el Dios de la paz estará con vosotros.
10El Señor me llenó de gozo porque otra vez floreció vuestra solicitud por mí; siempre la teníais, pero os faltaba ocasión.
11No hablo de indigencia, pues he aprendido a bastarme con lo que tengo.
12Sé lo que es vivir en pobreza y en abundancia. Estoy plenamente iniciado en la saciedad y el ayuno, en la abundancia y en la escasez.
13Todo lo puedo con el que me da fuerzas.
14Con todo, hicisteis bien en mostraros solidarios de mis sufrimientos.
15Vosotros, filipenses, sabéis que, al principio de mi predicación, cuando salí de Macedonia, ninguna Iglesia, fuera de vosotros, se asoció a mis cuentas de gastos y entradas.
16Estando yo en Tesalónica, una y dos veces me enviasteis para mis necesidades.
17No es que busque el don; busco más bien los intereses que aumentan para vosotros.
18Estoy pagado más de lo debido; ahora estoy completo, al recibir de Epafrodito vuestro envío: un aroma grato, un sacrificio aceptable y agradable a Dios.
19Pues mi Dios, según su riqueza y esplendidez colmará vuestras necesidades por medio del Mesías Jesús.
20Al Dios y Padre nuestro sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
21Saludad en nombre del Mesías Jesús a todos los consagrados. Os saludan los hermanos que están conmigo.
22Os saludan todos los consagrados, en especial los servidores del emperador.
23La gracia del Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu.