Eclesiástico (Sirácide) 37
Biblia del Peregrino (1993) ›1Cualquiera puede decir que es tu amigo, pero hay amigos sólo de nombre.
2¿No es un disgusto mortal cuando el amigo íntimo se vuelve enemigo?
3Ay del malpensado, ¿para qué fuiste creado?, para llenar la faz de la tierra de traiciones.
4El amigo desleal atiende a la mesa, en el aprieto se queda a distancia.
5El amigo fiel peleará contra tu enemigo, frente a tus rivales embrazará el escudo.
6No olvides al amigo durante el combate ni lo abandones al repartir el botín.
7Todo consejero indica una dirección, pero hay quien aconseja en propio provecho;
8cuidado con quien da consejos, entérate primero de sus intereses; porque también él piensa en sí mismo, en cómo sacar provecho;
9a lo mejor te dice: "Vas por buen camino", y luego se pone a observar tu ruina.
10No consultes con tu enemigo ni te declares al que te envidia:
11con la mujer, acerca de su rival; al que busca botín, sobre la guerra; con el comerciante, acerca de negocios; al que compra, sobre una venta; con el tacaño, acerca de generosidad; al cruel, acerca de perdonar; con el ocioso, acerca de un trabajo; al empleado por un año, sobre la cosecha; con siervo holgazán, acerca de la tarea: no te fíes de tales consejos,
12sino del hombre que siempre respeta a Dios y sabes que guarda los mandamientos, que siente como tú sientes, y si tropiezas, te ayudará.
13Recibe también el consejo de tu corazón, pues ¿quién te será más fiel que él?
14El corazón del hombre le informa de la oportunidad mejor que siete centinelas en las almenas.
15Y después de todo, suplica al Señor que dirija tus pasos en la verdad.
16El pensamiento precede a toda acción y la reflexión a toda tarea.
17La mente es la raíz de toda conducta, y produce cuatro ramas:
18bien y mal, vida y muerte; su señor absoluto es la lengua.
19Hay sabios que son sabios para otros y para sí mismos inútiles;
20hay sabios odiosos al hablar, y se privan de banquetes exquisitos.
21Porque el Señor no le concede su favor y carece de toda sabiduría.
22Hay sabios que lo son para sí, y cargan con el fruto de su saber;
23hay sabios que lo son para su pueblo, y el fruto de su saber es duradero.
24Quien es sabio para sí se sacia de placeres, los que lo ven lo felicitan;
25La vida de un hombre son años contados, la vida de Israel son años sin cuento.
26el sabio para su pueblo hereda gloria, y su fama vive para siempre.
27Hijo mío, mientras tienes salud, pon a prueba tu apetito, y no le concedas lo que ves que le hace daño,
28porque no todo es bueno para todos ni todo manjar es apetecible para todos,
29no te precipites a todo lo exquisito ni te entregues a todos los manjares;
30porque la gula acarrea enfermedades y la glotonería provoca cólicos;
31por falta de templanza muchos han muerto, el que se domina alarga su vida.