Eclesiástico (Sirácide) 13
Biblia del Peregrino (1993) ›1A quien toca la pez se le pega la mano, quien se junta con el cínico aprende sus costumbres.
2¿Puedes levantar un peso superior a tus fuerzas o buscar la compañía del más rico que tú?, ¿puede juntarse el jarro de metal con la olla de barro?, chocarán y la olla se romperá.
3El rico ofende y encima se ufana, el pobre es ofendido y encima pide perdón.
4Si le eres útil, se servirá de ti; si te derrengas, renuncia a ti;
5si tienes algo, te dirá buenas palabras, pero te explotará sin que le duela;
6si te necesita, te tratará bien, y con sonrisas te infundirá confianza; te dirá amablemente: "¿Qué necesitas?"
7Con sus manjares te avergonzará, y mientras se aprovecha de ti, te engaña; a la segunda y a la tercera te amenazará; más tarde, al verte, te evitará y meneará la cabeza riéndose de ti.
8Cuidado con que te engañen, que no te humille tu insensatez (TH: Guárdate de ser presuntuoso, no imites a los faltos de juicio.)
9Si estás cerca de un noble, guarda las distancias, y él insistirá para que te acerques;
10no te acerques mucho, no sea que te aparte; no te apartes mucho, no te hagas antipático;
11no te tomes libertades con él ni te fíes de sus muchos razonamientos, pues con sus razonamientos te pone a prueba y sonriendo te examina.
12Es un ser despiadado que no guarda su palabra y no te ahorrará maltratos y cadenas.
13Ten cuidado y ponte en guardia, no te labres tu propia ruina (TH: y no camines con hombres violentos).
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15Todo viviente ama a los de su especie: lo mismo el hombre, a los que se le asemejan;
16Todo animal se une con su especie, y el hombre se asocia con su semejante;
17no se junta el lobo con el cordero ni el malvado con el justo (TH +: ni el rico con el necesitado).
18¿Pueden tratarse la hiena y el perro?, ¿pueden tratarse el rico y el pobre?
19El asno salvaje es presa del león, el pobre es pasto del rico.
20El soberbio aborrece al humilde, el rico aborrece al indigente.
21Tropieza el rico, y su vecino lo sostiene; tropieza el pobre, y su vecino lo empuja;
22habla el rico, y muchos lo aprueban, y encuentran elocuente su hablar desmañado; se equivoca el pobre y le dicen: vaya, vaya; habla con acierto, y no le hacen caso;
23habla el rico, y lo escuchan en silencio, y ponen por las nubes su talento; habla el pobre, y dicen: ¿quién es?, y si cae, encima lo empujan.
24Buena es la riqueza adquirida sin culpa, mala es la pobreza causada por la arrogancia.
25El corazón humano hace mudar semblante para bien o para mal:
26rostro sereno es señal de buena intención, hablar por rodeos es señal de mala idea.