Deuteronomio 6
Biblia del Peregrino (1993) ›1Éstos son los preceptos, los mandatos y decretos que el Señor, vuestro Dios, os mandó aprender y cumplir en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella,
2para que respetes al Señor, tu Dios, guardando tu vida entera todos los mandatos y preceptos que te doy, también a tus hijos y nietos, y te alarguen la vida.
3Escúchalo, Israel, y ponlo por obra para que te vaya bien y crezcáis mucho. Ya te dijo el Señor, Dios de tus padres: Es una tierra que mana leche y miel.
4Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es solo uno.
5Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas.
6Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria,
7se las inculcarás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado;
8las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal;
9las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales.
10Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró a tus padres a Abrahán, Isaac y Jacob que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que tú no has construido,
11casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya cavados que tú no has cavado, viñas y olivares que tú no has plantado, cuando comas hasta hartarte,
12guárdate de olvidar al Señor, que te sacó de Egipto, de la esclavitud.
13Al Señor, tu Dios, respetarás, a él sólo servirás, sólo en su Nombre jurarás.
14No seguiréis a dioses extranjeros, dioses de los pueblos vecinos,
15porque el Señor, tu Dios, es un Dios celoso en medio de ti. No se encienda contra ti la ira del Señor, tu Dios, y te extermine de la superficie de la tierra.
16No tentaréis al Señor, vuestro Dios, poniéndolo a prueba, como lo tentasteis en Masá.
17Guardarás los preceptos del Señor, vuestro Dios, las normas y mandatos que te ordenó.
18Harás lo que el Señor, tu Dios, aprueba y da por bueno; así, te irá bien, entrarás y tomarás posesión de esa tierra buena que prometió el Señor a tus padres,
19arrojando ante ti a todos tus enemigos, como te dijo el Señor.
20Cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: ¿Qué son esas normas, esos mandatos y decretos que os mandó el Señor, vuestro Dios?,
21le responderás a tu hijo: Éramos esclavos del faraón en Egipto y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte;
22el Señor hizo ante nuestros ojos signos y prodigios grandes y funestos contra el faraón y toda su corte.
23A nosotros nos sacó de allí para traernos y darnos la tierra que había prometido a nuestros padres.
24Y nos mandó cumplir todos estos mandatos, respetando al Señor, nuestro Dios, para nuestro bien perpetuo, para que sigamos viviendo como hoy.
25Quedamos justificados ante el Señor, nuestro Dios, si ponemos por obra todos los preceptos que nos ha mandado.