Baruc 5
Biblia del Peregrino (1993) ›1Jerusalén, despójate del vestido de luto y aflicción y vístete para siempre las galas de la gloria que Dios te da,
2envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte en la cabeza la diadema de la gloria del Eterno;
3porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo.
4Dios te dará un nombre para siempre: Paz en la Justicia, Gloria en la Piedad.
5Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente y occidente a la voz del Santo, gozosos invocando a Dios.
6A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria como llevados en carroza real.
7Dios ha mandado aplanarse a los montes elevados y a las colinas perpetuas, ha mandado llenarse a los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad guiado por la gloria de Dios;
8ha mandado al boscaje y a los árboles aromáticos hacer sombra a Israel.
9Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.