Zacarías 8
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Perspectivas de salvación mesiánica Cap. 8 Este cap. agrupa pequeños oráculos independientes; excepto Za 8:16-17 , que es una instrucción, todos se refieren a la salvación mesiánica, descrita como una era de felicidad sencilla y tranquila, bajo la bendición de Yahvé presente en Sión. Las perspectivas se hacen universalistas en Za 8:20s . . Yahvé dirigió la palabra en estos términos:
2Así dice Yahvé Sebaot: Siento Za 1:14 celos de Sión, unos celos terribles; siento por ella pasión, una pasión enorme.
3Así dice Yahvé: Volveré a Sión, habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén Is 1:26+ se llamará Ciudad-de-Fidelidad, y el monte de Yahvé Sebaot, Monte-de-Santidad.
4Así dice Yahvé Sebaot: Aún se Is 65:20 ; Dt 4:40 sentarán viejos y viejas en las plazas de Jerusalén, cada cual con su bastón en la mano, de tan viejos que se harán;
5las plazas de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas, que jugarán en sus plazas.
6Así dice Yahvé Sebaot: Y si en aquellos días esto parece imposible al Resto de este pueblo, ¿también Jr 32:27 yo he de juzgarlo imposible? —oráculo de Yahvé Sebaot—.
7Así dice Yahvé Sebaot: Voy a salvar a mi pueblo, a traerlo de oriente, del país donde se pone el sol;
8voy a traerlos 8:8 No sólo, como en Za 2:10s [ Za 2:6 ], a los cautivos de Babilonia, sino a todos los judíos dispersos. Su regreso será seguido de la renovación de la Alianza, ver Jr 31:31+ . para que moren en medio de Jerusalén. Ellos Jr 31:31+ ; Za 13:9 serán mi pueblo y yo seré su Dios con fidelidad y con justicia.
9Así dice Yahvé Sebaot: Recobrad el ánimo, vosotros que oisteis esos días las palabras pronunciadas por los profetas, desde el día 8:9 «desde el día» griego; «en el día» hebr. en que se echaron los cimientos del templo de Yahvé Sebaot para Ag 1:15 reconstruirlo.
10Porque hasta esos días no había paga ni para los hombres ni para el ganado; no había paz para hacer una vida normal, a causa del enemigo, y yo había dado rienda suelta 8:10 «yo había dado rienda suelta» corr.; «yo daré rienda suelta» hebr. a los enfrentamientos entre los hombres.
11Pero ahora ya no seré para el Resto de este pueblo como en días pasados, oráculo de Yahvé Sebaot.
12Porque hay simiente de paz: la vid dará su fruto, la tierra dará sus productos y los cielos darán su rocío; y yo daré en posesión al Resto de este pueblo todas estas cosas.
13Y del mismo modo que fuisteis malditos entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, Gn 12:3+ ; Sal 72:17 así os salvaré yo, y seréis benditos; ¡no tengáis miedo, recobrad el ánimo!
14Así dice Yahvé Sebaot: Aunque decidí haceros mal cuando me irritaron vuestros padres —dice Yahvé Sebaot— y no me arrepentí de ello,
15en estos días he decidido favorecer a Jerusalén y a la casa de Judá: ¡no temáis!
16Esto es lo que debéis hacer: Deciros la verdad Ef 4:25 unos a otros; juzgar con equidad en Mt 5:9 vuestros tribunales;
17no maquinar el mal entre vosotros, y no aficionarse a jurar en falso, porque odio todas estas cosas, oráculo de Yahvé.
18Respuesta Za 7:1-3 a la cuestión del ayuno. Yahvé me dirigió la palabra en estos términos:
19«Así dice Yahvé Sebaot: El ayuno de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo Jr 31:13 ; Is 35:10 ; Mt 9:14-15 será para la casa de Judá ocasión de regocijo, alegría y faustas solemnidades 8:19 A los ayunos del quinto y séptimo mes, ver Za 7:3 y Za 7:5 , se añaden los ayunos del cuarto y del décimo mes, que conmemoraban la brecha abierta en las murallas de Jerusalén y el comienzo del sitio, 2 R 25:1-4 . . Amad, pues, la verdad y la paz.»
20Perspectivas de salvación mesiánica. Así dice Yahvé Sebaot: Todavía vendrán pueblos y habitantes de grandes ciudades.
21Y los habitantes de una ciudad irán a la otra diciendo: «Vamos a aplacar a Yahvé y a visitar a Yahvé Sebaot: ¡yo también voy!»
22Y vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a visitar a Yahvé Sebaot en Jerusalén, y a aplacar a Yahvé.
23Así dice Yahvé Sebaot: Aquellos días, diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán por la orla del manto a un judío diciendo: «Queremos ir con vosotros, porque hemos oído decir que Dios está con vosotros.»