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Tobías 2

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1TOBÍAS 2 Tb 1 - Tb 2 - Tb 3 - Tb 4 - Tb 5 - Tb 6 - Tb 7 - Tb 8 - Tb 9 - Tb 10 - Tb 11 - Tb 12 - Tb 13 - Tb 14 Índice de libros II. El ciego En el reinado de Asaradón pude regresar a mi casa y me devolvieron a mi mujer Ana y a mi hijo Tobías. En nuestra solemnidad Ex 23:14+ de Pentecostés, que es la santa solemnidad de las Semanas, me habían preparado una excelente comida y me dispuse a comer.

2Cuando me presentaron la mesa, con numerosos manjares, dije a mi hijo Tobías: «Hijo, ve a buscar entre nuestros hermanos deportados en Nínive a algún indigente que se acuerde del Señor y tráelo para que coma con nosotros. Te esperaré hasta que vuelvas, hijo mío.»

3Se fue, pues, Tobías a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres, y cuando regresó me dijo: «Padre.» Le respondí: «¿Qué hay, hijo?» Contestó: «Padre, han asesinado a uno de los nuestros; lo han estrangulado y lo han arrojado en la plaza del mercado y aún está allí.»

4Me levanté al punto y, sin probar la comida, me llevé el cadáver de la plaza y lo dejé en una habitación, en espera de que se pusiera el sol, para enterrarlo.

5Volví a entrar, me lavé y comí con aflicción,

6acordándome de las palabras que el profeta Amós dijo contra Betel: Convertiré Am 8:10 vuestra fiesta en lamento, y en elegía todas vuestras canciones.

7Y lloré. Cuando el sol se puso, cavé una fosa y sepulté el cadáver.

8Mis vecinos se burlaban y decían: «Todavía no ha aprendido. (Pues, de hecho, ya habían querido matarme por un hecho semejante.) Apenas si pudo escapar y ya vuelve a sepultar a los muertos.»

9Aquella misma noche, después de bañarme, salí al patio y me recosté contra la tapia, con el rostro cubierto a causa del calor.

10Ignoraba yo que arriba, en el muro, hubiera gorriones; me cayó excremento caliente sobre los ojos y me salieron manchas blancas. Fui a los médicos, para que me curasen; pero cuantos más remedios Mc 5:26 me aplicaban, menos veía a causa de las manchas, hasta que me quedé completamente ciego. Cuatro años estuve sin ver. Todos mis hermanos estaban afligidos; Ajicar, por su parte, proveyó a mi sustento durante dos años, hasta que se trasladó a Elimaida 2:10 Una adición de la Vulg. ( Tb 2:12-18 ) compara la paciencia de Tobit con la de Job. A los reproches de sus parientes, Tobit responde: «No habléis así, porque hijos de santos somos, y esperamos aquella vida que ha de dar Dios a aquellos que nunca mudan de él su fe». .

11En aquellas circunstancias, mi mujer Ana tuvo que trabajar a sueldo en labores femeninas; hilaba lana y hacía tejidos 2:11 «hilaba... tejidos» añadiendo con Vet. Lat. ,

12que entregaba a sus señores, cobrando un sueldo; el siete del mes de Distros 2:12 El mes macedónico de Distros correspondía al mes de Adar entre los judíos (febrero-marzo). acabó un tejido y se lo entregó a los dueños, que le dieron todo su jornal y le añadieron un cabrito para una comida.

13Cuando entró ella en casa, el cabrito empezó a balar. Yo, entonces, llamé a mi mujer y le dije: «¿De dónde ha salido ese cabrito? ¿Ha sido robado? Devuélvelo a sus dueños, porque no podemos comer nada robado.»

14Ella me dijo: «Es un regalo que me han añadido a mi sueldo.» Pero yo no la creí. Ordené que lo devolviera a los dueños y me irrité contra ella por este asunto. Entonces ella me replicó: «¿Dónde Jb 2:9 están tus limosnas y tus buenas obras? ¡Ahora se ve todo bien claro 2:14 La Vulg. ( Tb 2:23 ) acentúa el paralelo entre Ana y la mujer de Job. !»

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