Tobías 1
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1TOBÍAS 1 Tb 1 - Tb 2 - Tb 3 - Tb 4 - Tb 5 - Tb 6 - Tb 7 - Tb 8 - Tb 9 - Tb 10 - Tb 11 - Tb 12 - Tb 13 - Tb 14 Índice de libros Cap. 1 El texto latino de la Vulgata es a menudo bastante diferente del texto griego que seguimos en esta traducción (ver la Introducción), lo que implica frecuentes discordancias en la numeración de los versículos. En las notas se señalarán las adiciones más notables de la Vulg., y, en el margen, se encontrará la numeración de la Vulg. cuando difiere del griego y el texto de la Vulg. corresponde, sustancialmente al menos, al del griego. Historia de Tobit 1:1 El nombre del padre es, en griego, Tôbeiz, o Tôbeit, lo que en castellano se transcribe Tobit; el del hijo, Tôbeías, o Tôbías, forma castellanizada: Tobías. Los demás nombres propios del libro varían mucho según los testigos. -El Sinaítico (S) prolonga esta genealogía añadiendo después de «Gabael»: «hijo de Rafael, hijo de Ragüel», omitido por Alejandrino (A) y Vaticano (B). , hijo de Tobiel, hijo de Ananiel, hijo de Aduel, hijo de Gabael, del linaje de Asiel, de la tribu de Neftalí,
2que en tiempo de Salmanasar 1:2 El marco histórico ofrece escorzos convencionales. Ver la Introducción. , rey de Asiria, fue deportado de Tibé, que queda al sur de Cadés de Neftalí, en la Galilea superior, por encima de Jasor, detrás del camino del oeste y al norte de Sefat.
3I. El deportado Yo, Tobit, he andado por caminos de verdad y en justicia todos los días de mi vida 1:3 La piedad de Tobit no consiste tanto en meditar la Ley, ver Sal 119, etc., cuanto en la práctica de las buenas obras con que aquélla se cumple: dar limosna, sepultar a los muertos, peregrinaciones, pago de los diezmos, etc. , y he repartido muchas limosnas entre mis hermanos y compatriotas, deportados conmigo a Nínive, al país de los asirios.
4Siendo yo joven todavía y estando en mi país, en la tierra de Israel, toda la tribu de mi padre Neftalí se apartó de la casa de David y de Jerusalén, la ciudad elegida entre todas las tribus de Israel para ofrecer allí sacrificios, y en la que había sido edificado y consagrado, para todas las generaciones venideras, el Templo de la Morada del Altísimo.
5Todos mis hermanos y la casa de mi padre Neftalí 1 R 12:26-32 ofrecían sacrificios al becerro que Jeroboán, rey de Israel, había hecho en Dan, en los montes de Galilea.
6Muchas veces era yo el único que iba a Jerusalén, Dt 16:16 con ocasión de las fiestas, tal como está prescrito para todo Israel por decreto perpetuo; en cobrando las primicias y Dt 14:22+ las crías primeras y diezmos de mis bienes y el primer esquileo de mis ovejas, acudía presuroso a Jerusalén
7y se lo entregaba Dt 18:3-5 ; Nm 18:12s a los sacerdotes, hijos de Aarón, para el altar. Daba a los levitas, que hacían el servicio en Jerusalén, el diezmo del vino, del grano, del olivo, de los granados, de los higos y demás frutales; tomaba en metálico el segundo diezmo, Dt 14:22-27 de los seis años, y lo gastaba en Jerusalén. Dt 14:28-29
8Entregaba el tercer diezmo 1:8 «tercer diezmo» sir.; «la del tercer año» Vet. Lat.; omitido por S. a los huérfanos, a las viudas y a los prosélitos que vivían con los israelitas; se lo llevaba y entregaba cada tres años, celebrando una comida con ellos conforme a lo que se prescribe en la Ley de Moisés y conforme a los preceptos que me dio Débora, madre de nuestro padre Ananiel, pues mi padre había muerto dejándome huérfano.
9Una vez llegado a la edad adulta, me casé con Ana, mujer de nuestra parentela; y ella dio a luz a Tobías.
10Cuando la deportación de Asiria, yo también fui deportado y me trasladé a Nínive. Todos mis hermanos y los de mi linaje comían los manjares de los paganos 1:10 Preparados sin tener en cuenta las prohibiciones legales, ver Lv 11; Dt 14. ,
11más yo me guardé bien de comerlos.
12Como me acordaba de Dios con toda mi alma,
13me concedió el Altísimo gracia y favor ante Dn 2:48 ; Dn 2:49 Salmanasar, y llegué a ser procurador suyo.
14Me trasladé a Media y administré allí sus negocios hasta su muerte; y deposité en Ragués de Media, en casa de Gabael, hermano de Gabrí, unos sacos de plata por valor de diez talentos 1:14 Un talento de plata, o sesenta minas, equivalía a unos 44 kilos de peso. .
15Muerto Salmanasar, le sucedió en el trono su hijo Senaquerib; en su reinado, los caminos de Media se hicieron inseguros y no pude volver allí.
16En los días de Salmanasar hice muchas limosnas a mis hermanos Jb 31:16-20 de raza;
17di mi pan a los hambrientos y vestido a los desnudos; y si veía el cadáver de alguno de los de mi raza arrojado extramuros de Nínive, le daba sepultura.
18Enterré igualmente a los que mató Senaquerib (cuando vino huyendo de Judea después del escarmiento que hizo contra él el Rey del Cielo, a causa de sus blasfemias. Senaquerib, en su cólera, mandó matar a muchos israelitas); y yo sustraje sus cuerpos y los enterré. Senaquerib los buscó sin encontrarlos.
19Un ninivita fue a denunciarme al rey de que yo los había enterrado en secreto. Cuando supe que el rey tenía informes acerca de mí, y que me buscaba para matarme, tuve miedo y escapé.
20Me fueron arrebatados todos mis bienes; nada quedó sin confiscar para el tesoro real, salvo mi mujer Ana y mi hijo Tobías.
21Aún no habían transcurrido cuarenta días, cuando Senaquerib fue asesinado por sus dos hijos, que huyeron luego hacia los montes Ararat. Le sucedió su hijo Asaradón. Este rey puso a Ajicar 1:21 La mención de Ajicar, Tb 1:22 ; Tb 2:10 ; Tb 11:18 ; Tb 14:10 (ver Jdt 5:5+ ) relaciona la historia de Tobit con el Libro (o: Sabiduría) de Ajicar, obra antigua, conocida en diversas formas y en diversas lenguas. Es un relato que sirve de marco a dos colecciones sapienciales, cuyo eco hallamos en Tb en Si. El sabio Ajicar, canciller de los reyes de Asiria, Senaquerib y Asaradón, educa a su sobrino Nadab, a quien prepara para que le suceda; y esto da lugar a una primera serie de máximas. Nadab, arribista e ingrato, hace condenar a muerte a su bienhechor. Ajicar escapa a la muerte con un subterfugio y se oculta. Asaradón, apremiado por Faraón para que le presente un sabio capaz de responder a sus pruebas, lamenta la desaparición de Ajicar. Éste abandona entonces su escondite, sale victorioso ante el faraón y, rehabilitado, castiga a su sobrino y le dirige reproches que constituyen la segunda serie de sentencias. , hijo de mi hermano Anael, al frente de las finanzas de su reino, de modo que dirigía toda la administración.
22Ajicar intercedió por mí y pude regresar a Nínive. Ajicar, de hecho, había sido copero mayor, custodio del sello, administrador y encargado de las finanzas bajo Senaquerib, rey de Asiria; y Asaradón le confirmó en los cargos. Era sobrino mío y de mi propia parentela.