Nehemías 2
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1En el mes de Nisán, el año veinte del rey Artajerjes 2:1 (a) Marzo-abril del 445. , siendo yo encargado del vino, tomé vino y se lo ofrecí al rey. Anteriormente 2:1 (b) «siendo yo encargado» griego; «estaba encargado» hebr. «Anteriormente» lepanîm conj.; «En su presencia» lepanayw hebr. nunca había estado yo triste.
2Me dijo, pues, el rey: «¿Por qué ese semblante tan triste? Tú, enfermo no estás. ¿Acaso tienes alguna preocupación en el corazón?» Yo quedé muy turbado,
3y dije al rey: «¡Viva por siempre el rey! ¿Cómo no ha de estar triste mi semblante, cuando la ciudad donde están las tumbas de mis padres está en ruinas, y sus puertas devoradas por el fuego?»
4Replicóme el rey: «¿Qué deseas, pues?» Invoqué al Dios del cielo,
5y respondí al rey: «Si le place al rey y estás satisfecho de tu siervo, envíame a Judá, a la ciudad de las tumbas de mis padres, para que yo la reconstruya.»
6El rey, que tenía a la reina sentada a su lado, me preguntó: «¿Cuánto durará tu viaje? ¿Cuándo volverás?» Yo le fijé un plazo que pareció aceptable al rey, y él me envió.
7Añadí al rey: «Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores de Transeufratina, para que me faciliten el camino hasta Judá;
8y asimismo una carta para Asaf, el encargado de los parques reales, para que me proporcione madera de construcción para las puertas de la ciudadela del templo, la muralla de la ciudad y la casa en que yo me he de instalar.» El rey me lo concedió, pues la mano bondadosa de mi Dios estaba conmigo.
9Me dirigí, pues, a los gobernadores de Transeufratina y les entregué las cartas del rey. Esd 8:22 El rey me había proporcionado una escolta de oficiales del ejército y gente de a caballo.
10Al enterarse de ello Sambalat el joronita y Tobías, el servidor amonita 2:10 Sambalat es conocido como gobernador de Samaría. Tobías era, a sus órdenes, un judío gobernador de Amón. , les sentó muy mal que alguien viniera a procurar el bienestar de los israelitas.
11Decisión de reconstruir la muralla de Jerusalén. Llegué a Jerusalén y me quedé allí tres días.
12Luego me levanté de noche con unos pocos hombres, sin comunicar a nadie lo que mi Dios me había inspirado que hiciera por Jerusalén, y sin llevar conmigo más que la cabalgadura en que iba montado.
13Saliendo, pues, de noche por la Puerta del Valle, me dirigí hacia la Fuente del Dragón y hacia la Puerta del Muladar: inspeccioné la muralla de Jerusalén por donde tenía brechas 2:13 «la muralla» mss, griego, Vulg.; «las murallas» hebr. -«por donde tenía brechas» hamepôrasîm conj.; «que se hallaban destruidas» 'aser hem perûsîm hebr. , y las puertas que habían sido devoradas por el fuego.
14Continué luego hacia la Puerta de la Fuente y la alberca del Rey, pero no había paso para mi cabalgadura.
15Volví a subir, todavía de noche, por el Torrente, inspeccionando la muralla, y volví a entrar por la Puerta del Valle 2:15 Ver el plano al fin del volumen. El «Torrente» es el Cedrón. . Así regresé a casa.
16Los consejeros no supieron dónde había ido ni lo que había hecho. Hasta entonces no había dicho nada a los judíos: ni a los sacerdotes ni a los notables ni a los consejeros ni a los funcionarios.
17Entonces les dije: «Vosotros mismos veis la triste situación en que nos encontramos, pues Jerusalén está en ruinas, y sus puertas devoradas por el fuego. Vamos a reconstruir la muralla de Jerusalén, y no seremos más objeto de escarnio.»
18Y les referí cómo la mano bondadosa de mi Dios había estado conmigo, y les relaté también las palabras que el rey me había dicho. Ellos dijeron: «¡Levantémonos y construyamos!» Y se afianzaron en su buen propósito.
19Al enterarse de ello Sambalat, el joronita, Tobías el siervo amonita, y Guesen 2:19 Guesen o Gasmu ( Ne 6:6 ), rey de la federación árabe de Quedar, cuyo territorio se extendía hasta el sur de Transjordania y Palestina. el árabe, se burlaban de nosotros y nos menospreciaban diciendo: «¿Qué hacéis? ¿Es que os habéis rebelado contra el rey?»
20Yo les respondí: «El Dios del cielo nos hará triunfar. Nosotros sus siervos, vamos a ponernos a la obra. En cuanto a vosotros, no tenéis parte ni derecho ni recuerdo en Jerusalén.»