Mateo 14
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Herodes | Mc 6:14-16 ; | Lc 9:7-9 y Jesús. En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes Lc 3:1+ ; Lc 23:8-12 ; Mt 16:14+ de la fama de Jesús,
2y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas.»
3Muerte del | Mc 6:17-29 ; Lc 3:19-20 Bautista. Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo 14:3 Om. (Vulg. ): «Filipo», nombre que ofrecía dificultad. Este personaje no es el tetrarca de Iturea y de Traconítida, Lc 3:1 ; ver Mt 16:13 , sino otro hijo de Herodes el Grande tenido de Mariamne II, hermanastro por tanto de Antipas, y a quien Josefo llama también Herodes. Su situación de simple particular no había podido satisfacer la ambición de su mujer Herodías, a su vez nieta de Herodes el Grande por su padre Aristóbulo y por tanto sobrina de Antipas, la cual prefirió al tío demasiado modesto el tío tetrarca de Galilea. -El crimen de Antipas consistía, más que en haberse casado con su sobrina, en habérsela quitado a su hermano vivo aún, por lo demás no sin haber él mismo repudiado a su primera mujer. .
4Porque Juan le decía: «No te es lícito Lv 18:16 ; Lv 20:21 ; Mt 19:9 tenerla.»
5Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por Mt 21:26 profeta.
6Mas, llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías 14:6 Se llamaba Salomé, según Josefo. danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes,
7que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese.
8Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.»
9Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese,
10y envió a decapitar a Juan en la cárcel.
11Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó Hch 8:2 a su madre.
12Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.
13Primera | Mc 6:31 , Mc 6:44 ; | Lc 9:10 , Lc 9:17 ; | Jn 6:1-13 ; Mt 15:32-38p multiplicación de los panes 14:13 (a) Mientras que Lc 9:10-17 y Jn 6:1-13 no relatan más que una multiplicación de los panes, Mt 14:13-21 ; Mt 15:32-39 y Mc 6:30-44 ; Mc 8:1-10 refieren dos. Se trata sin duda de un duplicado, seguramente muy antiguo, ver Mt 16:9 , que presenta el mismo acontecimiento según dos tradiciones diferentes. La primera, más arcaica, de origen palestino, parece situar el suceso en la orilla occidental del lago (véase la nota siguiente) y habla de doce canastos, cifra de las tribus de Israel y de los apóstoles, Mc 3:14+ . La segunda, que procedería de ambientes cristianos de origen pagano, sitúa el acontecimiento en la orilla oriental, pagana, del lago y habla de siete espuertas, cifra de las naciones de Canaán, Hch 13:19 , y de los diáconos helenistas, Hch 6:5 ; Hch 21:8 . Las dos tradiciones describen el suceso a la luz de precedentes veterotestamentarios, en particular la multiplicación de aceite y de pan por Eliseo, 2 R 4:1-7 , 2 R 4:42-44 , y el episodio del maná y de las codornices, Exo 16; Num 11. Reanudando con un poder todavía superior estos repartos gratuitos de alimentos celestes, el gesto de Jesús fue entendido desde la más antigua tradición como una preparación del alimento escatológico por excelencia, la Eucaristía. Es lo que subraya la presentación literaria de los Sinópticos: comparar Mt 14:19 ; Mt 15:36 y Mt 26:26 con el discurso sobre el pan de vida de Jn 6. . Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte 14:13 (b) Nada obliga a pensar en la orilla oriental del lago. Jesús ha podido atravesar de norte a sur y de sur a norte rodeando la costa occidental, y llegar así a «la otra orilla», v. Mt 14:22 , de la ensenada que forma esta costa. , a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, le siguieron a pie de las 2 R 4:42-44 ; 2 R 4:12 ; 2 R 9:36 ; 2 R 15:32 ciudades 14:13 (c) Siguiendo por la orilla a la barca que navegaba mar adentro. .
14Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos Mt 8:3+ y curó a sus enfermos.
15Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: «El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.»
16Mas Jesús les dijo: «No tienen por qué marcharse; dadles vosotros 2 R 4:42 (LXX) de comer.»
17Dícenle ellos: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos Mt 16:9 ; 1 S 21:4 [ 1 S 21:3 ] peces.»
18Él dijo: «Traédmelos acá.»
19Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, Sal 123:1 ; Jn 11:41 ; Jn 17:1 pronunció la bendición y, partiéndolos, dio los panes a los discípulos y los discípulos a la gente.
20Comieron Sal 78:29 todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos.
21Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
22Jesús camina | Mc 6:45-52 ; | Jn 6:16-21 sobre las aguas y Pedro con él 14:22 El sentido de este relato, muy impregnado de la piedad del salmista, Sal 107:23-32 , consiste esencialmente en presentar a Jesús ejerciendo el control divino sobre las aguas del caos, símbolos de las potencias del mal. Jesús tiene el poder de salvar a sus discípulos. La forma narrativa puede haber sido influida por los Testamentos de los 12 Patriarcas, Neftalí 6 . . Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él Mt 15:39 despedía a la gente.
23Después Mt 5:1 ; Jn 6:15 ; Mc 1:35+ de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar 14:23 Los evangelistas, sobre todo Lucas, señalan a menudo que Jesús ora en la soledad o en la noche, Mt 14:23 ; Mc 1:35 ; Lc 5:16 , en el momento de las comidas, Mt 14:19 ; Mt 15:36 ; Mt 26:26-27p , y en acontecimientos importantes: en el Bautismo, Lc 3:21 , antes de la elección de los Doce, Lc 6:12 , de la enseñanza del Padrenuestro, Lc 11:1 ; ver Mt 6:5+ , y de la confesión de Cesarea, Lc 9:18 , en la Transfiguración, Lc 9:28-29 , en Getsemaní, Mt 26:36-44p , en la cruz, Mt 27:46 ; Lc 23:46 . Ora por sus verdugos, Lc 23:34 , por Pedro, Lc 22:32 , por sus discípulos y los que les seguirán, Jn 17:9-24 . También ruega por sí mismo, Mt 26:39 ; ver Jn 17:1-5 ; Hb 5:7 . Estas oraciones manifiestan una comunicación permanente con el Padre, Mt 11:25-27p , quien nunca le abandona, Jn 8:29 , y le escucha siempre, Jn 11:22 ; Jn 11:42 ; ver Mt 26:53 . Con este ejemplo, así como con su enseñanza, Jesús inculca a sus discípulos la necesidad y el modo de orar, Mt 6:5+ . Y ahora, en la gloria, continúa intercediendo por los suyos, Rm 8:34 ; Hb 7:25 ; 1 Jn 2:1 , como lo prometió, Jn 14:16 . ; al atardecer estaba solo allí.
24La barca se hallaba ya distante Mt 8:23-27 ; Sal 107:23-32 de la tierra muchos estadios 14:24 Ver Jn 6:19 ; Var.: «en medio del mar», ver Mc 6:47 . , zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.
25Y a la cuarta vigilia de la noche 14:25 De tres a seis de la mañana. Jb 9:8 ; Sal 77:20 [ Sal 77:19 ]; Is 43:16 vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.
26Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar.
27Pero al instante les habló Jesús diciendo: Ex 3:14 «¡Ánimo!, soy yo; no temáis.»
28Pedro 14:28 Tres episodios referentes a Pedro, éste y Mt 16:16-20 y Mt 17:24-27 , jalonan intencionadamente la parte histórica del libro de Mt, el evangelio de la Iglesia. le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.»
29«¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús.
30Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» Mt 8:25-26
31Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, Mt 8:10+ ¿por qué dudaste?»
32Subieron a la barca y amainó el viento.
33Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente Mt 4:3+ ; Mt 16:16+ eres Hijo de Dios.»
34Curaciones | Mc 6:53-56 en el país de Genesaret. Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret.
35Los hombres de aquel Jn 6:22-25 lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le presentaron todos los enfermos.
36Le pedían Mt 9:20-22 que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos Mt 8:3+ la tocaron quedaron salvados.