Lucas 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Vocación | Mt 4:18-22 ; | Mc 1:16-20 de los cuatro primeros discípulos Cap. 5 Lc ha agrupado en este relato: 1°, una descripción de los lugares y una predicación de Jesús, vv. Lc 5:1-3 , que recuerdan a Mc 4:1-2 y Mc 1:16 , Mc 1:19 ; 2°, la historia de una pesca milagrosa, vv. Lc 5:4-10a , que se parece a Jn 21:4-11 ; 3°, el llamamiento a Simón, vv. Lc 5:10-11 , afín a Mc 1:17 , Mc 1:20 . Al narrar la vocación de los primeros discípulos después de un período de enseñanzas y de milagros, Lc ha querido hacer más verosímil su respuesta inmediata a la llamada. . Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente Mc 4:1 se agolpaba a su alrededor para oír la palabra de Dios,
2cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Mc 1:16 , Mc 1:19 Los pescadores habían bajado de ellas y estaban lavando las redes.
3Subiendo Mc 4:1-2 a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre.
4Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Boga mar Jn 21:1-6 adentro, y echad vuestras redes para pescar.»
5Simón le respondió: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, por Mt 8:10+ tu palabra, echaré las redes.»
6Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, Mt 8:3+ de modo que las redes amenazaban romperse.
7Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían.
8Al verlo, Simón Pedro 5:8 De hecho, sólo más tarde dará Jesús a Simón el sobrenombre de Pedro, Lc 6:14 . Se trata, pues, de una anticipación literaria, y de carácter joánico (¿como la pesca milagrosa?), porque la expresión «Simón Pedro», excepto este caso de Lc Mt 16:16 , sólo se encuentra en Jn: 17 veces, Lc 1:40 ; Lc 6:8 , etc. ; Lc 21:2 , Lc 21:3 , Lc 21:7 , Lc 21:11 . cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: Ex 33:20+ «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador.»
9Pues el asombro Lc 1:12+ se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado.
10Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón 5:10 Los «compañeros» del v. Lc 5:7 . Si no se nombra a Andrés es porque se encuentra en la barca de Simón (ver los plurales de los vv. Lc 5:5-7 ), que retiene toda la atención de Lucas. . Jesús dijo a Simón: Mc 1:17 , Mc 1:20 «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.»
11Llevaron Jn 21:15-17 , Jn 21:19 Lc 12:33+ a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron.
12Curación de | Mt 8:1-4 ; | Mc 1:40-45 un leproso. Estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.»
13Él extendió la mano, le tocó y dijo: «Quiero, queda limpio.» Y al instante le desapareció la Mc 1:34+ lepra.
14Le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: «Vete, preséntate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió Moisés, para que Lv 14:1-32 les sirva de testimonio.»
15Su fama se Lc 4:14+ extendía cada vez más y una numerosa multitud afluía para oírle y ser curados de sus enfermedades.
16Pero él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba. Lc 3:21+
17Curación de | Mt 9:1-8 ; | Mc 2:1-12 un paralítico. Un día que estaba enseñando, había sentados algunos fariseos y doctores de la ley que habían venido de todos los pueblos de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor 5:17 Es decir, de Dios. Ver Hch 2:22 ; Hch 10:38 . le hacía obrar curaciones.
18En esto, unos hombres trajeron en una camilla a un paralítico y trataban de introducirle, para ponerle delante de él.
19Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas 5:19 El terrado palestinense de Mc 2:4 se convierte en Lucas en un tejado de casa grecorromana. y le pusieron en medio, delante de Jesús.
20Viendo Jesús la fe que tenían, Mt 8:10+ dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados.»
21Los escribas Mt 2:4+ ; Mt 3:7+ y fariseos empezaron a pensar: «¿Quién es éste, que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?»
22Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones?
23¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te quedan perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
24Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.»
25Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa, glorificando a Dios.
26El asombro se apoderó de todos y glorificaban a Lc 2:20+ ; Lc 1:12+ Dios. Y llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto cosas increíbles.»
27Vocación | Mt 9:9 ; | Mc 2:13-14 de Leví. Después de esto, salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
28Él, dejándolo Lc 12:33+ todo, se levantó y le siguió.
29Comida | Mt 9:10-12 ; | Mc 2:15-17 con los pecadores en casa de Leví. Leví le ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran Mt 5:46+ número de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.
30Los Mt 3:7+ ; Mt 2:4+ fariseos y sus escribas refunfuñaban diciendo a los discípulos: «¿Cómo es que coméis Mt 9:10+ y bebéis con los publicanos y pecadores?»
31Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal.
32No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores.»
33Discusión | Mt 9:14-17 ; | Mc 2:18-22 sobre el ayuno. Ellos le dijeron: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos no se privan de comer y beber.»
34Jesús les dijo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?
35Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces, en aquellos días, ayunarán.»
36Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo, porque, si lo hace, desgarrará el nuevo, y al viejo no le irá el remiendo del nuevo.
37«Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los pellejos, el vino se derramará, y los pellejos se echarán a perder;
38sino que el vino nuevo debe echarse en pellejos nuevos.
39Nadie, después de beber el vino Jn 3:19 ; Jn 2:10 añejo, quiere del nuevo porque dice: El añejo es el bueno 5:39 El vino nuevo que ofrece Jesús no es del gusto de los que han bebido el vino añejo de la Ley. Esta última idea, propia de Lucas, refleja quizá la experiencia de Lucas, discípulo de Pablo, que conoce las dificultades de la misión entre los judíos, ver Hch 13:5+ . .»