Lucas 15
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Las tres Ex 34:6+ ; Os 11:8-9 ; Os 2:21+ [ Os 2:19 ]; Lc 6:36 parábolas de la misericordia 15:1 Lc tiene varias parábolas bastante desarrolladas que son exclusivas del tercer evangelio. Las parábolas de Mc se refieren sobre todo a la naturaleza y la venida del reino. Las que son propias de Mt conciernen en gran parte bien al juicio final, bien a las relaciones fraternas dentro de la comunidad. Las parábolas de Lc se ocupan de los individuos y de la moral personal; en el primer plano de ellas hay a menudo un antagonista cuyo soliloquio resulta ser lo que determina el relato, ver Lc 12:17 ; Lc 15:17 ; Lc 16:3 , Lc 16:24 ; Lc 18:4 , Lc 18:11 . . Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle.
2Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste Mt 9:10-13 acoge a los pecadores y come con ellos.»
3Entonces les dijo esta parábola:
4La oveja | Mt 18:12-14 ; Ez 34+ perdida. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la que se perdió, Ez 34:4 , Ez 34:16 hasta que la encuentra?
5Cuando la encuentra, se la pone muy contento sobre los hombros
6y, llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: “Alegraos conmigo, porque he hallado Lc 19:10 la oveja que se me había perdido.”
7Os digo que, de igual modo, habrá más alegría Lc 1:14+ en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.
8La dracma perdida. «O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra?
9Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas y les dice: “Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.”
10Pues os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»
11El hijo perdido y el hijo fiel: El hijo pródigo.» Dijo: «Un hombre tenía dos hijos.
12El menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda.
13Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano, donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
14«Cuando se lo había gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país y comenzó a pasar necesidad.
15Entonces fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.
16Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada 15:16 Lit.: «y nadie le daba». .
17Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!
18Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
19Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus Is 55:7 ; Jr 3:12s jornaleros.”
20Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía Is 49:14-16 ; Jr 31:20 lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.
21El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo 15:21 Adic.: «trátame como a uno de tus jornaleros», ver v. Lc 15:19 . .”
22Pero el padre dijo a sus siervos: “Daos prisa; traed el Za 3:4 mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies.
23Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,
24porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta.
25«Su hijo mayor 15:25 A la actitud misericordiosa del padre, que simboliza la misericordia divina, se opone en el hijo mayor la actitud de los fariseos y de los escribas que se jactaban de ser «justos» porque no dejaban de cumplir ningún mandamiento de la Ley, v. Lc 15:29 ; ver Lc 18:9 . estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;
26y, llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
27Él le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.”
28Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba.
29Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;
30y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!”
31«Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo Jn 17:10 lo mío es tuyo;
32pero convenía Lc 1:14+ celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado.”»