Jeremías 27
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›12. A LOS DESTERRADOS Cap. 27 Algunas particularidades lingüísticas hacen de los caps. 27-29 un conjunto bien caracterizado. Estos capítulos han podido ofrecer una compilación destinada a los desterrados. -El cap. 27, notablemente más corto en la versión griega, ha sufrido numerosas glosas. Acción Jr 18:1+ simbólica del yugo y mensaje a los reyes de occidente. (Al LXX: 34 principio del reinado de Sedecías 27:1 «Sedecías» conj. según Jr 27:3 , Jr 27:12 y Jr 28:1 ; «Joaquín» hebr. , hijo de Josías, rey de Judá, recibió Jeremías esta palabra de parte de Yahvé:)
2Así me ha dicho Yahvé: Hazte unas coyundas y un yugo, póntelo sobre la cerviz,
3y envíalos al rey de Edom, al rey de Moab y al rey de los amonitas, al rey de Tiro y al rey de Sidón por medio de los embajadores que vienen a Jerusalén a ver a Sedecías, rey de Judá 27:3 El advenimiento de Psamético II en Egipto trajo una coalición contra Babilonia (593-592) de todos estos pequeños Estados, a los que se adhirió Judá. ,
4y dales estas instrucciones para sus señores: «Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Así diréis a vuestros señores:
5Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que hay sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y mi tenso brazo, y lo di a quien me Lc 4:5-6 ; Ap 13:2 ; Ap 13:4 ; Rm 13:1 plugo.
6Ahora yo he puesto todos estos países en manos de mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia, y también los Jdt 11:7 ; Ba 3:16-17 animales del campo le he dado para servirle
7(y todas las naciones le servirán a él, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que llegue también el turno a su propio país —y le reducirán a servidumbre muchas naciones y reyes grandes—).
8Así que las naciones y reinos que no sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que no sometan su cerviz al yugo del rey de Babilonia, con la espada, con el hambre y con la peste los visitaré —oráculo de Yahvé— hasta acabar con ellos por medio de él 27:8 Fórmula desacostumbrada; quizá haya de corregirse, con sir. y Targ. y leer: «hasta que la haya entregado en su mano». .
9Vosotros, pues, no oigáis a Jr 14:14 ; Jr 28:8-9 vuestros profetas, adivinos, soñadores 27:9 «soñadores» griego, Vulg.; «sueños» hebr. , augures ni hechiceros que os hablan diciendo: “No serviréis al rey de Babilonia”,
10porque cosa falsa os profetizan para alejaros de sobre vuestro suelo, de suerte que yo os arroje y perezcáis.
11Pero la nación que someta su cerviz al yugo de Babilonia y le sirva, yo la dejaré tranquila en su suelo —oráculo de Yahvé— y lo labrará y morará en él.»
12A Sedecías, rey de Judá, le hablé en estos mismos términos, diciendo: «Someted vuestras cervices al yugo del rey de Babilonia, servidle a él y a su pueblo, y quedaréis con vida.
13(¿A qué morir tú y tu pueblo por la espada, el hambre y la peste, como ha amenazado Yahvé a aquella nación que no sirva al rey de Babilonia?)
14¡No oigáis, pues, las palabras de los profetas que os dicen: “No serviréis al rey de Babilonia”, porque cosa falsa os profetizan,
15pues yo no los he enviado —oráculo de Yahvé— y ellos andan profetizando en mi Nombre falsamente; no sea que yo os arroje, y perezcáis vosotros y los profetas que os profetizan.»
16Y a los sacerdotes y a todo este pueblo les hablé diciendo: «Así dice Yahvé: No oigáis las palabras de vuestros profetas que os profetizan diciendo: “He aquí que el ajuar del templo de Yahvé va a ser devuelto de Babilonia en seguida”, porque cosa falsa os profetizan.
17(No les hagáis caso. Servid al rey de Babilonia y quedaréis con vida. ¿Para qué ha de quedar esta ciudad arrasada?)
18Y si ellos son profetas y la palabra de Yahvé les acompaña, que conjuren, ea, a Yahvé Sebaot para que los objetos que quedaron en el templo de Yahvé, en la casa del rey de Judá y en Jerusalén no vayan a Babilonia.
19Porque 1 R 7:15s ; 1 R 7:23s ; 1 R 7:27s así dice Yahvé Sebaot de las columnas, del Mar, de las basas y de los demás objetos que quedaron en esta ciudad,
20de los cuales no se apoderó Nabucodonosor, 2 R 24:8-17 rey de Babilonia, al deportar a Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, de Jerusalén a Babilonia (así como a todos los nobles de Judá y Jerusalén).
21Sí, porque así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel, respecto a los objetos que quedaron en el templo de Yahvé, en la casa del rey de Judá y en Jerusalén:
22A Babilonia serán llevados (y allí estarán hasta el día que yo los visite) —oráculo de Yahvé— (y entonces los subiré y devolveré a este lugar).»