Hechos 19
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Los discípulos de Jesús en Éfeso Cap. 19 Se trata de «discípulos» de Jesús que no habían recibido otro bautismo que el de Juan, sin duda de manos de Jesús; ver Jn 3:22 ; Jn 4:1-2 . . Ocurrió que mientras Apolo estaba en Corinto 19:1 (a) Enlace redaccional entre las dos noticias intercaladas en el relato del viaje. -El texto occ. dice: «Queriendo Pablo, según sus planes, ir a Jerusalén, el Espíritu le dijo que se volviera a Asia. Atravesó, pues, ... ». , Pablo atravesó las regiones altas y llegó a Éfeso 19:1 (b) Éfeso, como Alejandría, pasaba por ser una de las más bellas ciudades del imperio; centro religioso, político y comercial, de población heterogénea. y encontró algunos discípulos;
2les Hch 8:15-17 ; Jn 7:39 preguntó: «¿Recibisteis Espíritu Santo cuando abrazasteis la fe?» Ellos contestaron: «Pero si nosotros no hemos oído decir siquiera que haya Espíritu Santo 19:2 No ignoran su existencia -si es que tienen un mínimo conocimiento del Antiguo Testamento-, sino su efusión, la realización de las promesas mesiánicas, ver Hch 2:17-18 , Hch 2:33 . .»
3Él replicó: «¿Pues qué bautismo habéis recibido?» —«El bautismo de Juan», Mt 3:6+ ; Hch 13:24-25+ ; Hch 1:5+ ; Hch 2:38+ respondieron.
4Pablo añadió: «Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, o sea en Jesús.»
5Cuando oyeron esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús.
6Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre Hch 8:15-17+ ; 1 Tm 4:14+ ; Hch 2:4+ ; Hch 11:27+ ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar.
7Eran en total unos doce hombres.
8Fundación de la iglesia de Éfeso 19:8 Se reanuda el relato, interrumpido por las noticias sobre Apolo y los discípulos que Pablo encuentra en Éfeso: Hch 19:8 es continuación de Hch 18:23 y Hch 19:1 . . Entró Hch 13:5+ en la sinagoga y durante tres meses hablaba con valentía, Hch 13:46+ discutiendo acerca del Reino de Dios Hch 1:3+ e intentando convencerles.
9Pero como algunos se obstinaban, no se dejaban persuadir y hablaban mal del Camino Hch 9:2+ ante la gente, rompió con ellos y formó grupo aparte con los discípulos, discutiendo diariamente en la escuela de Tirano 19:9 El texto occ. precisa que enseñaba allí desde las once de la mañana hasta las cuatro de la tarde. .
10Esto duró dos años 19:10 (a) Hch 20:31 dice tres años. Durante esta estancia escribió Pablo la primera carta a los Corintios, la carta a los Gálatas y, con alguna probabilidad, la carta a los Filipenses. , de forma que pudieron oír la palabra del Señor todos los habitantes de Asia 19:10 (b) No toda el Asia proconsular (parte occidental de Asia Menor), sino la región cuyo centro es Éfeso con las siete ciudades del Ap 1:11 . Pablo había confiado a Epafras, un colosense, el cuidado de evangelizar a Colosas; Epafras había extendido su apostolado a Laodicea y Hierápolis, Col 1:7 ; Col 4:12-13 . A Pablo le seguían ayudando Timoteo y Erasto, Hch 19:22 , Gayo y Aristarco, Hch 19:29 , Tito, de quien nunca hablan los Hechos, y otros, ver 2 Co 12:18 . Lucas atribuye a Pablo el trabajo de todo el equipo que dirigía; ver Col 4:10 . , tanto judíos como griegos.
11Los judíos exorcistas. Dios obraba por medio de Pablo milagros no comunes,
12de forma que bastaba aplicar a los enfermos Lc 8:44-47p ; Hch 5:15 los pañuelos o mandiles que había usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos.
13Algunos exorcistas judíos 19:13 Sobre la práctica de los exorcismos entre los judíos, ver Mt 12:27 . El mismo Jesús, y los apóstoles después de él, ver Hch 5:16 ; Hch 16:18 , liberaron frecuentemente endemoniados, ver Mt 8:29+ . ambulantes intentaron Lc 9:49p ; Hch 3:16+ también invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, y decían: «Os conjuro por Jesús a quien predica Pablo.»
14Eran siete hijos de un tal Esceva, sumo sacerdote judío, los que hacían esto.
15Pero el espíritu malo les respondió: «A Jesús le conozco y sé quién es Pablo; pero Hch 16:17 vosotros, ¿quiénes sois?»
16Y arrojándose sobre ellos el hombre poseído del mal espíritu, dominó a unos y otros 19:16 O: «todos». y pudo con ellos de forma que tuvieron que huir de aquella casa desnudos y cubiertos de heridas.
17Llegaron a enterarse de esto todos los habitantes Hch 9:35 , Hch 9:42 de Éfeso, tanto judíos como griegos. Hch 3:10 ; Lc 5:26 El temor se apoderó de todos ellos y fue glorificado el nombre del Señor Jesús.
18Muchos de los que habían creído venían a confesar y declarar públicamente sus prácticas 19:18 Prácticas mágicas, por las que Éfeso era famosa. .
19Bastantes de los que habían practicado la magia reunieron los libros y los quemaron delante de todos. Calcularon el precio y hallaron que subía a cincuenta mil monedas de plata.
20De esta Hch 6:7+ forma la palabra del Señor crecía y se difundía poderosamente 19:20 Texto Alej.: «De esta forma, por el poder del Señor, la palabra crecía y se difundía». .
21V.Fin de las misiones. El prisionero de Cristo Planes 1 Co 16:1-8 ; Rm 15:22-32 de Pablo. Cuando se hubo cumplido todo esto, Pablo tomó la decisión Hch 11:30+ de ir a Jerusalén pasando por Macedonia y Acaya. Y añadió: «Después de haber estado allí tengo que visitar yo también Hch 23:11 ; Rm 1:13 Roma.»
22Envió a Macedonia a dos de sus auxiliares, Timoteo y Erasto, 1 Co 4:17 mientras él se quedaba algún tiempo en Asia.
23En Éfeso. Revuelta de los orfebres 19:23 Este episodio, que procede de una fuente particular y que choca con el estilo habitual de Lucas, ha sido añadido artificialmente por él al relato de la evangelización de Éfeso. Por entonces se produjo un tumulto no pequeño con motivo Hch 9:2+ del Camino.
24Cierto platero, llamado Demetrio, que labraba en plata templetes de Artemisa y proporcionaba no pocas Hch 16:19 ganancias a los artífices,
25reunió a éstos y también a los obreros de este ramo y les dijo: «Compañeros, vosotros sabéis que a esta industria debemos el bienestar;
26pero estáis viendo y oyendo decir que no solamente en Éfeso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo ha persuadido a mucha gente a cambiar de idea, diciendo que no son dioses los que Hch 17:29+ se fabrican con las manos.
27Y esto no solamente trae el peligro de que nuestra profesión caiga en descrédito, sino también de que el mismo templo de la gran diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada de su grandeza aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra.»
28Al oír esto, llenos de furor se pusieron a gritar 19:28 Adic. occ.: «lanzándose a la calle». : «¡Grande es la Artemisa de los efesios!»
29La ciudad se llenó de confusión. Todos a una se precipitaron hacia el teatro arrastrando consigo a Gayo y a Aristarco 19:29 Aristarco, originario de Tesalónica, Hch 20:4 , fue el compañero de Pablo durante su cautiverio, Hch 27:2 ; Col 4:10 ; Flm 1:24 . Gayo probablemente es el de Hch 20:4 . , macedonios, compañeros de viaje de Pablo.
30Pablo quiso entrar y presentarse al pueblo, pero se lo impidieron los discípulos.
31Incluso algunos de los asiarcas, que eran amigos suyos, le enviaron a rogar que no se arriesgase a ir al teatro.
32Unos gritaban una cosa y otros otra. Había gran confusión en la asamblea y la mayoría no sabía para qué se habían reunido.
33Algunos de entre la gente aleccionaron 19:33 Otra traducción: «Entonces se hizo salir de entre la gente». a Alejandro Hch 13:16 a quien los judíos habían empujado hacia adelante. Alejandro pidió silencio con la mano y quería hacer una defensa ante el pueblo.
34Pero, al conocer Hch 16:20 que era judío, todos a una voz estuvieron gritando durante casi dos horas: «¡Grande es la Artemisa de los efesios!»
35Cuando el magistrado logró calmar a la gente, dijo: «Efesios, ¿quién hay en el mundo que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana del templo de la gran Artemisa y de su estatua caída del cielo?
36Siendo, pues, esto indiscutible, conviene que os calméis y no hagáis nada inconsideradamente.
37Habéis traído acá a estos hombres que no son sacrílegos ni blasfeman contra nuestra diosa.
38Si Demetrio y los artífices que le acompañan tienen quejas contra alguno, audiencias y procónsules hay; que presenten sus reclamaciones.
39Y si tenéis algún otro asunto, se resolverá en la asamblea legal.
40Porque, además, corremos peligro de ser acusados de sedición por lo de hoy, no existiendo motivo alguno que nos permita justificar este tumulto.»
41(40) Dicho esto disolvió la asamblea.