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Habacuc 3

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1III. Llamada a la intervención de Yahvé Oración 3:1 (a) Esta oración, al igual que muchos salmos, une a la súplica un himno al poder divino. El título, la presencia de las «pausas» y la indicación de Ha 3:19d indican una utilización litúrgica. -Todo este capítulo falta en el comentario a Habacuc encontrado en Qumrán, ver la Introducción a los Profetas. del profeta Habacuc 3:1 (b) Esta mención puede indicar, como en los Salmos, no el origen literario, sino simplemente la pertenencia a una colección, aquí al libro de Habacuc. , en el tono de las lamentaciones.

2Preludio. Súplica. ¡Yahvé, he oído tu fama 3:2 (a) Lit. «lo que tú haces oír». , Dt 2:25 ; Sal 8:2 [ Sal 8:1 ]; Sal 8:10 [ Sal 8:9 ]; Sal 76:2 [ Sal 76:1 ] he visto tu obra, Yahvé 3:2 (b) El conjunto de intervenciones de Yahvé en favor de su pueblo en la época mosaica (ver Ha 1:12 ). Ver Sal 44:2-9 [ Sal 44:1-8 ]; Sal 77:12-13 [ Sal 77:11-12 ]; Sal 95:9 ; Jc 2:7 ; Dt 11:7 . ! ¡En medio de los años 3:2 (c) Es decir «en nuestro tiempo». hazla revivir Is 51:9 en medio de los años dala a conocer 3:2 (d) El griego dice en el último dístico: «En medio de dos animales te manifestarás; cuando estén próximos los años serás conocido; cuando haya llegado el tiempo aparecerás», texto que, con Is 1:3 , es el origen de la tradición sobre los dos animales del pesebre de Belén. , Is 54:8 aun en la ira acuérdate de la compasión!

3Teofanía. La llegada de Yahvé. Viene Dios de Temán, el Santo, del monte Parán 3:3 Temán: distrito norte del país de Edom o Seír. Parán: monte que se ha de situar en Edom. -Aquí comienza la teofanía que comprende la llegada, Ha 3:3-7 , y el combate, Ha 3:8-15 de Yahvé. Esta visión épica evoca en diversos rasgos la marcha triunfal de Yahvé al frente de su pueblo en el Éxodo, tipo, ver Is 40:3+ , de la liberación futura. Yahvé («el Santo», ver Dt 33:3 ; Is 6:3+ ) se dirige desde el Sinaí, ver Ex 24:9-11 , hacia Canaán, ver Nm 20:14s , por el sur-sudeste de Palestina, región de la que también vienen las tormentas. Su venida se describe, Ha 3:3s , bajo el aspecto de una nube tormentosa, ver Sal 18:8s [ Sal 18:7 ]; 29. Las expresiones designan ora la nube, ora a Yahvé que en ella se manifiesta. . Pausa . Dt 33:2 ; Jc 5:4 Su majestad cubre los cielos, de su gloria está llena la tierra. Nm 14:21+ ; Sal 72:19

4Su fulgor 3:4 (a) «Su fulgor» versiones; «el fulgor» hebr. es como la luz, rayos 3:4 (b) En sentido propio, «cuernos», pero ver Ex 34:29-30 , Ex 34:35 . tiene que saltan de su mano, allí se oculta su poder.

5Ante él marcha la Peste, Ap 6:8 la Fiebre 3:5 La misma palabra résef, derivada del nombre del dios fenicio del relámpago, designa el rayo, el granizo, la calamidad y, aquí (por paralelismo con la «peste» y ver Dt 32:24 ), la fiebre abrasadora.. va tras sus pasos.

6Se planta y tiembla la tierra, Sal 104:32 mira y estremece a las naciones; Ex 15:14-16 se desmoronan los montes eternos, se hunden los collados antiguos 3:6 Las expresiones «montes eternos», «collados antiguos» adquieren aquí un sentido cósmico, ver Sal 90:2 ; Pr 8:25 ; Jb 15:7 ; designan los lugares de estancia de los Patriarcas en Gn 49:26 ; Dt 33:15 . , ¡sus senderos de siempre!

7El combate de Yahvé. En apuros veo las tiendas de Cusán, tiemblan los pabellones de Madián 3:7 Madián, ver Ex 2:15+ . Cusán es probablemente una designación arcaica de esta misma región. .

8¿Arde tu cólera, Yahvé 3:8 (a) El hebr. añade: «o contra los ríos». , contra los ríos, contra el mar tu furor 3:8 (b) Como en Jc 5:4-5 ; Sal 77:17-20 [ Sal 77:16-19 ]; Sal 114:3-7 , a la intervención de Yahvé acompañan conmociones cósmicas, ver Am 8:9+ . Quizá se trate aquí de una utilización poética de antiguas tradiciones sobre la creación, concebida como una lucha de Dios contra los elementos rebelados (el Abismo, el Mar, el Río, etc), ver Jb 7:12+ . Aquí el combate termina con la derrota del «impío», es decir del caldeo, Ha 3:13-15 . , cuando montas tus caballos, Dt 33:26+ tus carros victoriosos?

9Desnudas y aprestas tu arco, llenas su cuerda de saetas 3:9 (a) Texto corregido, según un ms griego; el hebr. es ininteligible (lit.: «los juramentos son las saetas de la palabra»). -Las saetas son los relámpagos, ver Ha 3:4 y Sal 29:7 ; Sal 77:18 [ Sal 77:17 ]. Yahvé comparado al arquero: ver Dt 32:23 ; Ez 5:16 , etc. El arco, símbolo de la fuerza: ver Gn 49:24 ; Jb 29:20 , etc. . Pausa. Hiendes con ríos la tierra 3:9 (b) Lluvia diluvial de la tormenta, ver Sal 77:17-19 [ Sal 77:16-18 ]; Jc 5:4 . ;

10te ven y se espantan los montes, pasa un diluvio de agua, el abismo 3:10 El Abismo subterráneo, el Océano primordial que une sus aguas a la lluvia del cielo. alza su voz, levanta en alto sus manos.

11Sol y luna se paran donde están, a la luz de tus raudas saetas, al fulgor deslumbrante de tu lanza.

12Con furia atraviesas la tierra, con cólera aplastas naciones.

13Sales a salvar a tu pueblo, a salvar a tu ungido 3:13 Aquí, el pueblo, ver Sal 28:8 ( Ex 19:6 ), más bien que el rey. -«a salvar...» griego; «el socorro, tu ungido» hebr. -La traducción del resto del v. es dudosa. . Derrumbas la casa del impío, Ha 2:9-11 desnudas sus cimientos hasta el fondo. Pausa.

14Traspasas con tus dardos la cabeza de sus nobles lanzados para dispersarnos 3:14 Texto muy dudoso; «tus dardos» conj., «sus dardos» hebr.; «sus nobles» griego, «sus guerreros» Vulg.; el hebr. trae una palabra desconocida. -«dispersarnos» conj.; «dispersarme» hebr. con su estrépito, Sal 10:7-9 ; Sal 17:12 cuando iban a devorar al pobre en su escondrijo.

15Surcas el mar con tus caballos, Sal 77:20 [ Sal 77:19 ]; Is 43:16-17 entre el estrépito de aguas caudalosas.

16Conclusión: Temor humano y fe en Dios. Jr 4:19 ¡Lo he oído y se estremecen 3:16 (a) Ver Ha 3:2 e Is 21:3-4 : Jr 23:9 ; Dn 8:18 , Dn 8:27 ; Dn 10:8 . El terror religioso y la angustia del profeta ante el combate de Yahvé y los males que le acompañan, Ha 3:16-17 , dan paso a la alegría de la salvación y de la seguridad en Yahvé, Ha 3:18-19 , ver 16e. mis entrañas, lo he escuchado y titubean mis labios, un temblor penetra en mis huesos, al andar tiemblan mis pasos 3:16 (b) «tiemblan mis pasos» yirgezû 'asurî conj. según griego; «tiemblo quien» 'ergaz 'aser hebr. -El final del v. es dudoso; otros traducen: «para subir contra un pueblo que le asalta» o «cuando se sube contra un pueblo para asaltarlo». ! Espero tranquilo el día de la angustia, que caerá sobre el pueblo que nos asalta.

17(Pues la higuera no retoñará, Jr 5:17 ; Os 9:2 ni habrá en las viñas recolección. Fallará la cosecha del olivo, los campos no darán sus frutos, faltarán las ovejas en el aprisco, no habrá ya vacas en los establos 3:17 Este cuadro de miseria agrícola, en el contexto de un combate cósmico, puede ser una glosa (que refuerza la lección de esperanza en Yahvé), a no ser que trate de describir los daños causados en Judá por la guerra. .)

18¡Pero yo me alegraré en Yahvé, gozaré del Dios de mi salvación! Lc 1:47

19Yahvé mi señor es mi fuerza, él me da pies como de cierva, Sal 18:34 [ Sal 18:33 ] y me hace caminar por las alturas 3:19 (a) «las alturas» griego; «mis alturas» hebr. . Dt 32:13 ; Is 58:14 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda 3:19 (b) «Para instrumentos» conj.; «Mis instrumentos» hebr. -Estas indicaciones figuran de ordinario al comienzo de los Salmos. .

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