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Ezequiel 8

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Visión de los pecados de Jerusalén. El año sexto, el día cinco del sexto mes 8:1 Septiembre-octubre del 592. , estaba yo Ez 14:1 ; Ez 20:21 sentado en mi casa y los ancianos de Judá conmigo, cuando se posó allí sobre mí Ez 1:3+ la mano del Señor Yahvé.

2Miré: había allí una figura con aspecto de hombre 8:2 (a) «de hombre» griego; «de fuego» hebr. . Desde Ez 1:26-28 lo que parecían ser sus caderas para abajo era de fuego, y desde sus caderas para arriba era resplandeciente, semejante al destello del relámpago 8:2 (b) Es el mismo Yahvé, como en Ez 1:26-28 , quien se aparece al profeta. En Ez 8:4 no se trata más que de la «gloria de Yahvé», ver también Ez 1:28 . .

3Alargó Dn 14:36 una especie de mano y me agarró por los cabellos; el espíritu me elevó entre el Ez 3:12 cielo y la tierra y me llevó a Jerusalén, en visiones divinas 8:3 (a) Ellas van a mostrar al profeta la culpabilidad de Jerusalén, pero no por pecados pasados o en virtud de una solidaridad jurídica con los pecadores: lo que provoca el inminente castigo son sus propios pecados y sus pecados presentes, ver Ez 14:12+ . , a la puerta septentrional del atrio interior, allí donde se Dt 32:21 alza el ídolo de los celos, que provoca los celos 8:3 (b) Los celos de Yahvé, irritado por toda práctica idolátrica. Este «ídolo de los celos» es quizá la estatua de Astarté que Manasés había introducido en el templo, 2 R 21:7 . .

4Y allí estaba la gloria del Ez 1:28 ; Ez 3:22s ; Ex 24:16+ Dios de Israel; con el mismo aspecto que yo la había visto en la vega.

5Él me dijo: «Hijo de hombre, mira hacia el norte.» Miré hacia el norte y vi que al norte del pórtico del altar estaba este ídolo de los celos, a la entrada.

6Me dijo: «Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen éstos? La casa de Israel comete aquí grandes abominaciones para alejarme de mi santuario. Pues todavía has de ver mayores abominaciones.»

7Me llevó a la entrada del atrio. Miré y había un agujero en la pared.

8Y me dijo: «Hijo de hombre, perfora la pared.» Perforé la pared y se hizo una abertura.

9Y me dijo: «Entra y contempla las execrables abominaciones que éstos cometen ahí.»

10Entré y observé: toda clase de representaciones de reptiles y animales repugnantes, y todas las basuras 8:10 Ver nota a Ez 6:4 . de la casa de Israel estaban grabadas en la pared, todo alrededor.

11Y setenta de los ancianos de la casa de Israel —uno de ellos era Jazanías, hijo de Safán—, estaban de pie delante de ellas cada uno con su incensario en la mano. Y el perfume de la nube de incienso subía.

12Me dijo entonces: «¿Has visto, hijo de hombre, lo que hacen en la oscuridad los ancianos de la casa de Israel, cada uno en su estancia adornada Lv 26:1 de pinturas? Están diciendo: “Yahvé no nos ve, Yahvé ha abandonado el Ez 9:9 ; Is 29:15 país.”»

13Y me dijo: «Todavía les verás cometer mayores abominaciones.»

14Me llevó a la puerta septentrional del templo de Yahvé; allí estaban sentadas las mujeres, plañiendo a Tamuz 8:14 Divinidad asirio-babilónica de origen popular, célebre, con el nombre semítico de Adonis («Mi Señor»), en la mitología mediterránea. Su duelo se celebraba cada año, en el mes de Tamuz (junio-julio), con ocasión de la estancia del dios en los infiernos. .

15Me dijo: «¿Has visto, hijo de hombre? Todavía verás mayores abominaciones que éstas.»

16Me condujo luego al atrio interior del templo de Yahvé; a la entrada del santuario de Yahvé, entre el vestíbulo y el altar, había unos veinticinco hombres de espaldas al santuario de Yahvé y de cara a oriente; se postraban en dirección a oriente hacia el sol.

17Y me dijo: «¿Has visto, hijo de hombre? ¿No le basta a la casa de Judá con cometer las abominaciones que cometen aquí, para que llenen también el país de violencia, irritándome cada vez más? Mira cómo se llevan el ramo a la nariz 8:17 No es posible precisar con certeza el rito a que aquí se alude. .

18Pues yo también voy a actuar con Ez 5:11+ ; Ez 11:11+ furor; no me apiadaré, ni perdonaré. Me gritarán con fuerza, pero yo no les escucharé.»

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