Eclesiástico (Sirácide) 22
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1ECLESIÁSTICO 22 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros El perezoso. El perezoso se parece a una piedra enfangada, todos silban al ver su indignidad.
2El perezoso se parece a una boñiga: todo el que la toca se sacude la mano.
3Los hijos maleducados. ¡Qué vergüenza ser padre de un hijo maleducado, pero qué ruina si es una hija!
4La hija prudente es un tesoro para el marido, la hija desvergonzada entristece a su padre.
5La hija descarada avergüenza al padre y al marido, y ambos la desprecian.
6Música en duelo es una palabra inoportuna, azotes y corrección siempre indican sabiduría 22:6 Los escribas son partidarios de los castigos corporales en la educación, Pr 13:24 ; Pr 19:18 ; Pr 22:15 ; Pr 23:13-14 ; Pr 29:15 , Pr 29:17 . Siempre son eficaces, mientras que las amonestaciones requieren circunstancias favorables. -Griego 248 añade: « 7 Hijos que llevan una vida honrada, sin carecer de nada, hacen olvidar el oscuro origen de sus padres. 8 Los hijos desdeñosos, mal educados, llenos de orgullo, deshonran la nobleza de su linaje». .
9Sabiduría y necedad. Enseñar al necio es como pegar los añicos de una vasija rota, o como despertar a uno que duerme profundamente.
10Conversar con el necio es conversar con un adormilado, cuando termines de hablar, te dirá: «¿Qué has dicho?»
11Llora por el difunto, porque le falta la luz, llora también por el necio, porque le falta la inteligencia 22:11 El necio no es un loco, sino un hombre rebelde, escéptico o libertino. . Llora tranquilamente por el difunto, porque ya descansa, pues la vida del necio es peor que la muerte.
12El duelo por un difunto dura siete días, pero por un necio o impío, toda la vida.
13No hables demasiado con el insensato, ni andes en compañía del necio. Guárdate de él, no sea que tengas un disgusto y te contamine con su roce. Apártate de él y estarás tranquilo, no te preocupes por sus arrebatos.
14¿Qué hay más pesado que el plomo?, ¿qué nombre se le puede dar sino «necio»?
15Arena, sal, Pr 27:3 o barra de hierro son más fáciles de llevar que el insensato.
16Casa bien trabada con vigas de madera no se desmorona ni con un terremoto; así el corazón firme que reflexiona con prudencia, llegado el momento no se acobarda.
17Corazón apoyado en reflexión prudente es como estuco de arena en pared bien lijada.
18Empalizada 22:18 Var.: «piedrecitas». en lo alto del muro no resiste al viento; así el corazón del necio, falto de reflexión, no resiste ninguna amenaza.
19La amistad. Quien hiere el ojo, hace saltar lágrimas, quien hiere el corazón, descubre sentimientos.
20Quien tira una piedra a un pájaro, lo ahuyenta, quien afrenta a un amigo, rompe la amistad.
21Si has empuñado Si 19:13-17 la espada contra tu amigo, no desesperes, que aún puede volver a ti;
22si has abierto la boca contra tu amigo, no temas, que aún puedes reconciliarte, a menos que haya ultraje, altanería, Pr 11:13 ; Pr 20:19 ; Pr 25:9 secreto revelado o golpe a traición, porque en estos casos tu amigo se escapará.
23Gánate la confianza del prójimo mientras es pobre, para que, cuando sea rico, puedas disfrutar con él. Permanece a su lado en tiempo de tribulación, para que, cuando herede, puedas compartir la herencia con él.
24Vapor y humo salen del horno antes del fuego, así las injurias preceden a la sangre.
25Nunca me avergonzaré de proteger a un amigo, ni de su presencia me esconderé;
26pero si por su culpa me ocurre algún mal, todo el que se entere se guardará de él.
27El dominio propio 22:27 Nótese la hondura religiosa de esta exposición. Cada uno de los deseos que formula el hombre que quiere progresar acaba en oración. . ¿Quién pondrá Sal 141:3 guardián a mi boca, y un sello de prudencia en mis labios, para que no me hagan caer, y mi lengua no me pierda?