Eclesiástico (Sirácide) 21
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1ECLESIÁSTICO 21 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Sobre el pecado. Hijo, ¿has pecado? No vuelvas a hacerlo, y pide perdón por tus faltas pasadas.
2Huye del pecado como de la serpiente, porque, si te acercas, te morderá. Dientes de león son sus dientes, que quitan la vida a los hombres.
3Toda injusticia Pr 5:4 es como espada de dos filos, no hay remedio para su herida.
4Crueldad y arrogancia arrasan la riqueza, así será arrasada la casa del orgulloso.
5La oración del pobre llega a oídos de Dios, y el juicio divino no se hace esperar.
6El que odia la Pr 12:1 reprensión sigue las huellas del pecador, el que teme al Señor se convierte en su corazón.
7De lejos se conoce al charlatán, y el sensato advierte sus deslices.
8El que edifica su casa con dinero ajeno es como el que amontona piedras para su tumba 21:8 «para su tumba» griego 248, sir.; «para el invierno» (¿en vez de leña para calentarse?) griego. .
9Un haz de estopa Si 16:6 es la reunión de los pecadores, acabará en una llamarada de fuego.
10El camino de los pecadores Mt 7:13 está bien enlosado, pero desemboca en lo hondo del abismo 21:10 Estos dos vv. expresan la certeza de la retribución y hacen pensar en las penas del infierno (ver también Is 50:11 ; Is 66:24 ). Ciertamente lo interpreta así el lat.: «pero al final, están los infiernos, las tinieblas y los tormentos». .
11El sabio y el necio. El que guarda la Gn 4:7 Ley controla sus pensamientos 21:11 «sus ideas (de la Ley)» griego; «sus instintos» sir. , el temor del Señor culmina en la sabiduría.
12Quien no posee habilidad no aprende, pero hay habilidades que llenan de amargura.
13La ciencia del sabio Pr 13:14 ; Pr 18:4 crece como un torrente, y su consejo es fuente de vida.
14La mente del necio es como una vasija rota: no retiene ningún conocimiento.
15Si un hombre instruido oye una palabra sabia, la elogia y añade otra. Si la oye el imbécil, se burla de ella, y se la echa a la espalda.
16Las explicaciones del necio son como fardo en el camino, pero los labios del inteligente saben cómo agradar.
17La asamblea solicita la opinión del sensato, sus palabras se meditan en el corazón.
18Como casa en ruinas es la sabiduría del necio, la ciencia del idiota, palabras incoherentes.
19Cepo en los pies es la educación para el tonto, esposas en su mano derecha.
20El necio ríe estrepitosamente, pero el hombre sensato apenas sonríe en silencio.
21Joya de oro es la educación para el inteligente, como brazalete en su brazo derecho 21:21 Este v. responde a Si 21:19 . Si 21:20 que los separa no está en su sitio. .
22El necio se precipita en casa ajena, el hombre de experiencia se presenta con timidez 21:22 «se presenta con timidez», lit. «se avergüenza ante una cara»; el hebr. apoya la interpretación adoptada. .
23El insensato fisgonea desde la puerta, el hombre bien educado espera fuera.
24Es falta de educación escuchar detrás de la puerta, al sensato se le cae la cara de vergüenza.
25Los charlatanes repiten lo que oyen 21:25 Según griego 248: «Los labios de los extranjeros están disgustados» texto recibido. , los prudentes hablan con ponderación.
26El necio habla sin pensar, el sabio piensa lo que dice.
27Cuando el impío maldice a Satanás 21:27 El autor identifica a Satanás (el tentador, ver Jb 1-2) con el mal instinto, que es interior. Creyendo maldecir a un ser exterior, el hombre maldice su propia inclinación al mal. , a sí mismo se maldice.
28El que murmura se perjudica a sí mismo, y el vecindario le detesta.