Cantar de los Cantares 8
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1¡Ah, si fueras mi hermano, criado a los pechos de mi madre 8:1 Comienza aquí otro pequeño poema, cuyo marco es diferente. La joven no es lógica: lo que desea es algo bien distinto de un amor fraterno; el «vino» y el «licor» de Ct 8:2 son equivalentes de los «frutos» del poema precedente. El trozo concluye con el estribillo alternado de Ct 2:6-7 ; ver también Ct 3:4-5 , que corresponde a Ct 8:2 y Ct 8:4 . ! Podría besarte en plena calle, sin miedo a los desprecios.
2Te llevaría, te metería en casa de mi madre y tú me enseñarías. Te daría vino aromado, beberías el licor de mis granadas.
3Su izquierda = Ct 2:6 está bajo mi cabeza, me abraza con la derecha.
4EL NOVIO. Os conjuro, = Ct 2:7 = Ct 3:5 muchachas de Jerusalén, que no despertéis ni desveléis, a mi amor hasta que quiera.
5Epílogo 8:5 Las dos pequeñas coplas de Ct 8:5 no se relacionan con lo que sigue y son independientes entre sí. Parecen ser los comienzos de dos poemas que no han sido transcritos, lo mismo que más abajo Ct 8:13 . Esta inconexión del contexto hace inútil toda tentativa de interpretación; lo más que se puede hacer es apuntar al margen contactos con los otros poemas. Los pronombres sufijos de Ct 8:5b son masculinos en el hebr.; los corregimos en sufijos femeninos siguiendo al sir. ¿Quién Ct 3:6 es ésta que sube del desierto, apoyada en su amado? Debajo Ct 2:7 ; Ct 3:5 ; Ct 5:2 ; Ct 8:4 del manzano te desperté, allí donde tu madre te concibió, donde concibió la que te dio a luz.
6LA NOVIA 8:6 (a) En ninguna parte del Cantar se había dado la definición del amor. La novia la da aquí en los más fuertes y bellos términos, expresando su poder invencible, su carácter ineluctable, su valor sin igual. Es comprensible que este poema haya sido puesto, como un coronamiento, al fin de la colección. Lo que sigue es adicional. . Ponme Dt 6:6 ; Dt 6:8 ; Dt 11:18 ; Jr 31:33 ; Pr 3:3 ; Dt 4:24 como sello 8:6 (b) El sello, sustitutivo de la persona y signo de su autoridad, se llevaba colgado del cuello, Gn 38:18 , Gn 38:25 , y descansando sobre el pecho (aquí, el corazón), o en un dedo de la mano, Gn 41:42 ; Jr 22:24 ; Ag 2:23 (el hebreo «brazo» empleado aquí incluye la mano). Un canto egipcio dice: «¡Ah, si yo fuera el sello que ella lleva en el dedo!» en tu corazón, como un sello en tu brazo. Que es fuerte el amor como la Muerte, implacable como el Seol 8:6 (c) Morada subterránea de los difuntos; aquí el equivalente de «muerte» del verso precedente. la pasión 8:6 (d) No «los celos»; el término es paralelo a «amor» del verso precedente. Lo que se describe aquí es el amor pasión. . Saetas de fuego, sus saetas, una llamarada de Yahvé 8:6 (e) El amor consume como el fuego del cielo, como el rayo, Jb 1:16 . .
7No pueden Is 43:2 los torrentes apagar el amor, ni los ríos anegarlo. Si alguien ofreciera su patrimonio a cambio de amor, quedaría cubierto de baldón.
8Apéndices Dos epigramas 8:8 (a) Sólo secundariamente han sido unidas estas dos piezas al Cantar, con el que no guardan relaciones directas, ni en los personajes ni en el tema. En la primera, Ct 8:8-10 , unos hermanos se preocupan del momento en que casarán a su pequeña hermana; ésta replica que ella es lo suficientemente mayor para guardarse a sí misma. La alusión al matrimonio ha favorecido la vinculación con el Cantar. -En la segunda, Ct 8:11-12 , un propietario prefiere su propia viña al viñedo de Salomón con su rica renta; se puede pensar en la viña de Nabot, 1 R 21:1-3 . La metáfora de la viña o del jardín para significar a la novia en Ct 1:6 ; Ct 2:15 ; Ct 4:12s , y el nombre de Salomón han llevado a interpretar la pieza como un canto de amor; de ahí su inserción aquí. . Tenemos una hermanita sin pechos todavía. ¿Qué haremos con nuestra hermana el día que se hable de ella 8:8 (b) Para un matrimonio. ?
9—Si es una muralla, la coronaremos de almenas de plata; si es una puerta, la reforzaremos con barras de cedro.
10—Yo soy una muralla, mis pechos, como torres. Así seré para él como quien ha hallado la paz.
11Salomón tenía una viña plantada en Baal Hamón 8:11 Localidad desconocida. . Encomendó la viña a los guardas, cada uno le traía por sus frutos mil siclos de plata.
12Mi viña, la mía, está aquí; los mil siclos, Salomón, para ti; y da doscientos a los guardas.
13Últimas adiciones 8:13 (a) Ct 8:11 es probablemente el comienzo de un poema no conservado, al que se ha añadido un versículo inspirado en Ct 2:17 . . ¡Oh tú, reina de los jardines, mis compañeros 8:13 (b) «mis compañeros» conj.; «los compañeros» hebr. escuchan tu voz!: ¡deja que también la oiga yo!
14¡Huye, Ct 2:17 amado mío, imita a una gacela o a un joven cervatillo, por los montes perfumados!