Salmos 57
Católica Biblia de Jerusalén ›1Tenme piedad, oh Dios, tenme piedad, que en ti se cobija mi alma; a la sombra de tus alas me cobijo hasta que pase el infortunio.
2Invoco al Dios Altísimo, al Dios que tanto hace por mí.
3Mande desde los cielos y me salve, confunda a quien me pisa, envíe Dios su amor y su verdad. Pausa.
4Mi alma está tendida en medio de leones, que devoran a los hijos de Adán; sus dientes son lanzas y saetas, su lengua, una espada acerada.
5¡Alzate, oh Dios, sobre los cielos, sobre toda la tierra, tu gloria
6Tendían ellos una red bajo mis pasos, mi alma se doblaba; una fosa cavaron ante mí, ¡cayeron ellos dentro! Pausa.
7A punto está mi corazón, oh Dios, mi corazón a punto; voy a cantar, voy a salmodiar,
8¡gloria mía, despierta!, ¡despertad, arpa y cítara!, ¡a la aurora he de despertar!
9Te alabaré entre los pueblos, Señor, te salmodiaré entre las gentes;
10porque tu amor es grande hasta los cielos, tu verdad hasta las nubes.
11¡Álzate, oh Dios, sobre los cielos, sobre toda la tierra, tu gloria!