Proverbios 4
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Escuchad, hijos, la instrucción paterna; | prestad atención y adquirid inteligencia.
2Os transmito un saber excelente, | no abandonéis mi enseñanza.
3También yo fui un hijo para mi padre, | querido cual unigénito para mi madre;
4mi padre me instruía diciéndome: | «Guarda mis palabras en tu corazón, | observa mis mandatos y vivirás».
5Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; | no la olvides, ni dejes mis consejos;
6no la abandones y ella te cuidará, | ámala y te protegerá.
7El comienzo de la sabiduría es adquirirla, | con todos tus haberes compra prudencia;
8conquístala, y te hará noble; | abrázala, y te colmará de honores;
9te tocará con hermosa diadema, | te ceñirá una espléndida corona.
10Escucha, hijo mío, recibe mis palabras, | y aumentarán los años de tu vida.
11Te instruiré en el camino de la sabiduría, | te guiaré por la senda recta;
12al caminar, serán ágiles tus pasos; | cuando corras, no tropezarás;
13agárrate a la instrucción, no la sueltes; | consérvala, que en ello te va la vida.
14No transites por rutas de malvados, | no pises el camino de los perversos;
15déjalo a un lado, no cruces por él; | apártate de él, pasa de largo.
16Los malvados no duermen si no hacen el mal, | pierden el sueño si no acaban con alguien;
17se hartan de crímenes como de pan, | se embriagan de violencia como de vino.
18La senda del justo es aurora luminosa, | crece su luz hasta hacerse mediodía;
19mas los malvados caminan en tinieblas *4:19 Luz y tinieblas son símbolos, el primero, de una vida feliz y plena, y el segundo, de una vida fracasada y autodestructiva. , | y no saben dónde tropiezan.
20Hijo mío, atiende a mis palabras, | presta atención a mis razones;
21nunca las pierdas de vista, | guárdalas en tu corazón,
22pues dan vida a quien las encuentra, | proporcionan salud a su cuerpo.
23Sobre todo, vigila tus intenciones, | pues de ellas brota la vida.
24Aparta de tu boca la maledicencia, | aleja la mentira de tus labios;
25mira siempre de frente, | que no se desvíe tu mirada.
26Mira dónde pones los pies | y será seguro tu camino;
27No te desvíes a derecha ni a izquierda, | aparta tus pasos de la maldad.