Job 41
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1(40:25) ¿Pescarías con anzuelo a Leviatán? *40:25 Leviatán es otro nombre del monstruo del caos, al que, según la tradición mitológica oriental, el dios creador sometió inmediatamente antes de crear la realidad toda, en orden a que esta se viese libre de amenazas o engullida en el caos primordial. La tradición interpretativa suele identificar la bestia descrita aquí con el cocodrilo. , | ¿sujetarías su lengua con cuerdas?
2(26) ¿Le pasarías un cordel por la nariz?, | ¿traspasarías su mandíbula con garfios?
3(27) ¿Te vendría con súplicas insistentes?, | ¿te aplacaría con suaves palabras?
4(28) ¿Firmaría un contrato contigo, | para ser tu siervo de por vida?
5(29) ¿Jugarías con él como con un pájaro?, | ¿lo atarías para diversión de tus hijas?
6(30) ¿Podrían subastarlo los pescadores | o ponerlo en venta los mercaderes?
7(31) ¿Le acribillarías la piel con arpones, | la cabeza con artes de pesca?
8(32) ¡Si le pones la mano encima, | no querrás recordar la batalla!
9(41:1) La esperanza de atraparlo es ilusoria; | su sola presencia aterra;
10(2) ¡nadie intentaría provocarlo! | ¿Quién resistirá frente a él?
11(3) ¿Quién fue hacia él impunemente? | ¡Nadie bajo el cielo!
12(4) Tendré que hablar también de su arrogancia, | de su palabra firme y su alegato.
13(5) ¿Quién atravesó su envoltura | y penetró por su doble coraza?
14(6) ¿Quién abrió las puertas de sus fauces, | rodeadas de dientes espantosos?
15(7) Su lomo son hileras de escudos, | bien apretados y sellados;
16(8) sus piezas tan unidas y trabadas | que ni el aire se filtra entre ellas;
17(9) se sueldan unas con otras, | formando un sólido bloque.
18(10) Su estornudo emite destellos, | sus ojos parpadean como el alba.
19(11) Sus fauces escupen antorchas, | emiten chispas de fuego;
20(12) de sus narices sale una humareda, | como caldero que hierve atizado;
21(13) su aliento enciende carbones, | expulsa llamas por su boca.
22(14) Su fuerza reside en su cuello, | ante él se estremece el espanto.
23(15) Son compactos los repliegues de su carne; | soldados al cuerpo, ni se mueven.
24(16) Su corazón es duro como roca, | resistente como piedra molar.
25(17) Su majestad espanta a los dioses, | al oír su estrépito retroceden.
26(18) No valen espadas contra él, | ni dardo, lanza o jabalina.
27(19) El hierro le resulta paja, | madera podrida el bronce.
28(20) No hay flecha que le haga escapar, | las piedras de la honda son tamo.
29(21) Tamo le parece el mazo, | se burla del venablo que vibra.
30(22) Su vientre son lastras afiladas, | que arrastra como trillo por el lodo.
31(23) Hace hervir el fondo como olla, | convierte el mar en pebetero.
32(24) A su espalda deja un surco luminoso, | una blanca cabellera en el abismo.
33(25) Nadie se le iguala en la tierra, | pues es criatura sin miedo.
34(26) Se enfrenta a todo lo arrogante, | es el rey de todas las bestias».