Job 19
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Job respondió así:
2«¿Hasta cuándo pensáis atormentarme, | aplastándome con tanta palabrería?
3Ya me habéis humillado diez veces, | me habéis atacado sin pudor.
4Aun en caso de haber pecado, | solo a mí afectaría mi culpa.
5Pero ya que queréis someterme | usando mi dolor como prueba,
6sabed que Dios me ha hecho daño, | que me ha copado en sus redes.
7Si grito “Violencia”, no oigo respuesta; | imploro “Socorro”, pero no hay justicia.
8Ha vallado mi camino para que no pase, | ha velado mi senda con densa oscuridad.
9Me ha despojado de mi honor, | dejando mi cabeza sin corona.
10Me socava por doquier y me deshago, | ha arrancado la raíz de mi esperanza.
11Ha atizado su cólera contra mí, | me tiene como un enemigo.
12Sus tropas han venido en masa, | construyen terraplenes de ataque, | asedian mi tienda por doquier.
13Ha alejado de mí a mis parientes, | mis conocidos me tienen por extraño;
14me abandonan vecinos e íntimos, | me olvidan los huéspedes de mi casa.
15Las siervas me tratan como a intruso, | me consideran igual que a un extraño.
16Llamo a mi siervo y no responde, | aunque se lo pida por favor.
17Hasta mi vida repugna a mi esposa, | doy asco a mis propios hermanos.
18Incluso los niños me rechazan; | me levanto y me dan la espalda.
19Todos mis íntimos me aborrecen, | los más amigos se vuelven contra mí.
20Mis huesos se pegan a mi piel y a mi carne, | he escapado con la piel de mis dientes.
21¡Piedad, piedad, amigos míos, | que me ha herido la mano de Dios!
22¿Por qué me perseguís como Dios | y no os hartáis de escarnecerme?
23¡Ojalá se escribieran mis palabras! | ¡Ojalá se grabaran en cobre,
24con cincel de hierro y con plomo | se escribieran para siempre en la roca!
25Yo sé que mi redentor vive | y que al fin se alzará sobre el polvo *19:25s Redentor (goel) es un término del derecho israelita que podía aplicarse al propio Señor, como «rescatador» de su pueblo, o a una persona que salía en defensa del derecho de un pariente, para rescatar una heredad familiar (véase Jer 32:6-8 ) o para darle familia en caso de haber muerto sin descendencia (véase Rut 2:20 ; Rut 3:9 ). Buena parte de los intérpretes cristianos consideran que el Redentor de nuestro texto podría ser el propio Dios. Polvo es aquí imagen de la muerte, del Abismo. :
26después que me arranquen la piel, | ya sin carne, veré a Dios.
27Yo mismo lo veré, y no otro; | mis propios ojos lo verán. | ¡Tal ansia me consume por dentro!
28Cuando decís: “¿Cómo acosarlo, | qué pretexto hallaremos contra él?”,
29temblad entonces ante la espada | (pues vuestra cólera merece la espada) | y pensad que hay un juicio por llegar».