Filipenses 2
Biblia Latinoamericana (1972) ›1IMITEN A JESÚS HUMILDE ᴺ [ Flp 2:1 ] ᶜᶠ 2Cor 13:13; ᶜᶠ 2Cor 10:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ ¿Puedo pedirles algo en nombre de Cristo, hablarles del amor? ¿Han recibido el Espíritu y son capaces de compasión y ternura? [ Flp 2:1 ] Con frecuencia la unidad se apoya en el sentimiento de ser los mejores, los más poderosos, o de estar amenazados por otro grupo. ¡Cuántos grupos religiosos sacan de ahí su fuerza, su disciplina, los esfuerzos y sacrificios que piden! Esto mismo se da también en los cristianos, pero eso no debiera ser así, pues somos de otro espíritu (Lc 9,55). En nosotros la unidad tiene que ser el resultado de mucha humildad y comprensión de unos con otros. Pablo nos entrega aquí el secreto de la convivencia cristiana: {C}buscar lo que es humilde y no hacer nada por rivalidad o por vanagloria. Luego, en un himno que es como una profesión de fe, Pablo propone el ejemplo de Cristo, que siendo Dios se hizo hombre, siendo rico se hizo pobre, siendo el primero se hizo el último, siendo señor se hizo servidor. El Señor Jesús quiso identificarse con los más humildes, los más afligidos y los más menospreciados. Esta actitud de Jesús debe ser también la actitud de sus discípulos. Nuestro deseo de identificarnos con los más humildes, de compartir con ellos, es el criterio de la vida auténticamente evangélica. En eso debemos distinguirnos de la mayor parte de la gente que se interesa principalmente por su realización personal o la de su familia. Estas aspiraciones son legítimas, y sin embargo fueron desvalorizadas por Cristo, por el solo hecho de haber tomado el camino contrario. {C}No se apegó a su igualdad con Dios: es el misterio del Hijo de Dios que se rebaja haciéndose criatura y que renuncia a la gloria de Dios, que habría podido preservar aún en su vida de hombre. Pasar por la condición humana, sometido al sufrimiento y a sus limitaciones, y luego morir en una cruz, eran los pasos de un camino en que {C}se redujo a nada. {C}Dios lo engrandeció. La humillación y la obediencia de Cristo son la condición de su gloria. Le dio {C}el Nombre, es decir, que le entregó la presencia activa de Dios en el universo. Toda la conducta de Dios sobre el mundo y sobre nuestras vidas pasa ahora por la persona glorificada de Cristo. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2² ↠ Entonces denme esta alegría: pónganse de acuerdo, estén unidos en el amor, con una misma alma y un mismo proyecto.
3[ Flp 2:3 ] ᶜᶠ 1Cor 1:10; ᶜᶠ Rom 12:3; ᶜᶠ Jn 13:14 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³ ↠ No hagan nada por rivalidad o vanagloria. Que cada uno tenga la humildad de creer que los otros son mejores que él mismo.
4⁴ ↠ No busque nadie sus propios intereses, sino más bien preocúpese cada uno por los demás.
5⁵ ↠ Tengan unos con otros las mismas disposiciones que estuvieron en Cristo Jesús:
6[ Flp 2:6 ] ᶜᶠ Jn 1:1; ᶜᶠ Col 1:15; ᶜᶠ Hb 1:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ El, siendo de condición divina, no se apegó a su igualdad con Dios, sino que se redujo a nada, [ Flp 2:6 ] {N} EL MISTERIO DEL HIJO Este texto de Pablo es uno de los más importantes del Nuevo Testamento. Es sabido que desde los primeros días de la predicación de los apóstoles el gran desafío de la fe ha sido de situar a Cristo con respecto al Dios único, su Padre. El punto de partida de cualquier esfuerzo por definir la fe era la certeza de que Jesús era "el Hijo": éste era su "nombre" en el sentido bíblico de la palabra (Hb 1:4), es decir, lo que mejor expresaba lo esencial de su ser y de su misión. La Resurrección lo había confirmado y cuando los apóstoles recapacitaban en el pasado, se acordaban de muchas palabras e insinuaciones de Jesús, tan como de varios de sus gestos que confirmaban esta evidencia: habiendo llegado después de muchos servidores y profetas, había actuado con la autoridad y la libertad del Hijo (Mt 11:26). Las primeras predicas de Pedro afirman la glorificación y la elevación de Jesús-Mesías a un rango divino (Hch 2:33) y durante algún tiempo se conformarán con estas expresiones. Pero ahora, en la carta a los Filipenses, Pablo va a precisar la trayectoria del Hijo de Dios que descendió hasta nosotros. Está claro que en estas líneas Pablo aplica a Jesús la profecía del Servidor que leemos en Is 52:13-53:12: el Servidor de Yavé, pasando por la humillación, alcanzará gloria. Sus sufrimientos le permitirán ser el Redentor. Pero, en este lugar, Pablo enfatiza la libre decisión de Cristo que renuncia a todo llegando a ser como nada, y con esto le da al texto una significación nueva. {C} El, siendo de condición divina. Hablamos de condición, a pesar de que Pablo emplea un término griego que significa más precisamente "la forma", pero con un sentido más amplio que nuestra palabra castellana. No es solamente la forma que el ojo reconoce, sino la forma de ser de una persona, incluso podríamos hablar de su naturaleza. Hablando de {C} condición, no pensemos que se trate solamente de un rango divino al que Jesús podía pretender: suya era la condición divina, es decir la forma de ser propia de Dios, o sea la naturaleza divina con su gloria y majestad. {C} Tomando la condición de servidor. El primer sentido de la palabra griega es: "esclavo". Pero esta nunca fue la condición de Jesús. Aunque uno dijera que el suplicio de la cruz era reservado a los esclavos, el texto distingue esta condición humilde de la aceptación posterior de la cruz. El vocablo griego, pues, debe ser entendido en el sentido de servidor que tiene muy comúnmente en la Biblia: Moisés, servidor de Dios..., Pablo, servidor de Jesucristo.... Si bien Pablo quiso expresar con mucha fuerza el rebajamiento de Cristo, por otra parte tenía a la vista la profecía del Servidor. Cristo {C} se redujo a nada despojándose de la condición propia de Dios y tomando una condición plenamente humana, la del Servidor redentor. Aquí tenemos una intuición muy profunda del misterio de Jesús Hijo de Dios. Su identidad, o su personalidad está toda en este {C} rebajamiento seguido de una exaltación que deja maravillado a Pablo. Hay que reconocer que nos conformamos demasiadas veces con palabras al hablar del misterio de la Trinidad, y guardamos inconscientemente la imagen de tres personas bastante semejantes una a la otra que están instaladas en una común naturaleza. Y sin decirlo, imaginamos a Dios establecido en una eternidad inmóvil e inmutable como lo pensaba el filósofo Aristóteles. Se olvida que Dios es {C} el Padre, el Padre de quien todo procede. El Hijo comparte todo lo que es Dios Padre; es su imagen, pero es Dios de un modo muy diferente. No convendría apretar demasiado la palabra "imagen" que leemos en Col 1:15, porque es parte de una serie de términos que traducen en forma diversa la relación del Hijo al Padre. El es el Verbo (Jn 1:1), la Irradiación (Hb 1:1), la Sabiduría... El Hijo no es, ni una reproducción, ni un rival del Padre. Si el Padre proyecta a su Hijo en la eternidad, esto se debe a que la dinámica del amor está inscrita en lo más profundo del Dios-Amor. La total generosidad y la comunicación de sí mismo que es propia del Padre hace surgir frente a él esta otra cara del amor que consiste en desprenderse de uno mismo: y es propio del Hijo este perderse a sí mismo para ser retomado en la unidad divina. Así, pues, cuando Pablo nos dice que Cristo se redujo a nada, este rebajamiento es anterior a las humillaciones que Jesús conoció en su naturaleza humana. Al decir Pablo que no se apegó a su igualdad con Dios, nos se refiere a unos privilegios o algún bienestar que Jesús podía reservarse en medio de los hombres, pues es en Dios mismo que el Hijo se {C} redujo a la nada. Ahora bien, el movimiento por el cual el Padre proyecta a su Verbo en la eternidad continúa con la creación del universo: es en este universo creado donde el Hijo alcanza el término de su rebajamiento. En la eternidad se rebaja para volver a gozar las riquezas del Padre y -si se nos permite esta expresión- él da a la vida divina su ritmo y como su respiración. Pero entrando en el universo, fija en éste el momento a partir del cual el tiempo se despliega, antes y después de su encarnación. En ese preciso momento nace en un rincón de nuestro mundo para hacer ahí la experiencia de nuestras limitaciones, empezando por la experiencia del tiempo que lleva a la muerte a todos los seres creados. La Biblia nos afirma que el Hijo ha venido {C} a buscar y a salvar lo que estaba perdido (Lc 19:10), y que Dios ha enviado a su propio Hijo para {C} enfrentar al pecado (Rom 8:3). En estas condiciones, si su encarnación tiene por objeto el de reparar una falta original, es necesario confrontar estas verdades con lo que acabamos de decir. ¿Cómo será posible que este rebajamiento del Hijo sea una característica eterna de su persona y que al mismo tiempo su venida y su Pasión tengan por objeto reparar una caída original posterior a la creación? Aquí toda respuesta y discusión es vana pues no podemos comprender ni la eternidad ni las relaciones mutuas de la eternidad y del tiempo: para Dios no hay un antes y un después. La Biblia nos impone una visión de la historia en la que se suceden creación, pecado y redención, pero todo ya no hace sino una sola cosa en el mundo de Dios. Es, pues, en el mismo misterio divino, donde encontramos el modelo que Jesús propondrá a sus discípulos (a los teólogos les gusta guardar al respecto la palabra griega "kenosis" que significa sencillamente "reducirse a nada"). Y consta que, según Marcos 8:34 y más todavía en Lucas 8:23 y Juan 12:24, Jesús habla de este perderse a sí mismo, no como de un deber que impondría a sus discípulos, sino como de algo necesario para todos. Así, pues, la Resurrección de Cristo, que la Iglesia pone al centro de su culto no es solamente una glorificación de Jesús que celebramos a veces sin creer mucho en ella. Tampoco es un honor póstumo que Dios le habría decernido, una inmortalidad de más categoría que aquella a la que nosotros aspiramos; no es solamente la vuelta a la vida de un tal Jesús mediante el cual el Hijo se habría hecho presente en la tierra a pesar de que se quedaba arriba: es con toda verdad la vuelta del Hijo al Padre {C} . El Hijo "que por un momento fue hecho más bajo que los ángeles" (Hb 2:9) vuelve a encontrar el Nombre y la Gloria --Juan es el que lo dice expresamente en Jn 17:5--. Y pasa a ser verdadero Dios y verdadero hombre; él es el hombre en Dios o el hombre glorificado. {C} Jesucristo es Señor, y trae de vuelta con él a toda la creación (Col 1:20). La persona misteriosa del Hijo tiene, pues dos caras. En nuestro mundo y en el tiempo, no se ve más que la trayectoria de Jesús de la que María y los apóstoles fueron los testigos. Esta manifestación seguía a otras venidas de la Sabiduría a nuestro mundo (Sab 9:10; Sir 24:8; Jn 1:5 y 8-10) y les ponía el punto final. Y por otra parte, en la eternidad, el Hijo nace del Padre, pero eso es sólo para vaciarse de sí mismo y perderse, y luego ser retomado. Entonces llega a su consumación el gozo mutuo que tienen de sí les personas divinas. Pero Pablo no nos conduce hasta ese punto y es en el Evangelio de Juan donde se nos darán algunas luces al respecto (Jn 14-17). Reconozcamos la pobreza de nuestro lenguaje, que será siempre incapaz de abarcar el misterio de Dios. Por siglos los cristianos se han desgarrado en nombre de esas expresiones diferentes de la fe, en vez de aceptar humildemente que haya otros que sean más sensibles que nosotros a determinados aspectos del misterio. No existe una sola manera de expresar la fe, pues de lo contrario la Iglesia no habría recibido a la vez el Evangelio de Marcos y él de Juan. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Flp 2:6 ] Morfè : Esta palabra significa a menudo la forma, pero también la forma de ser, la naturaleza. ᶜᶠ Flp 2:6; ᶜᶠ Flp 2:7. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
7[ Flp 2:7 ] ᶜᶠ 2Cor 8:9; ᶜᶠ Mt 20:28 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁷ ↠ tomando la condición de servidor, y se hizo semejante a los hombres. Y encontrándose en la condición humana,
8[ Flp 2:8 ] ᶜᶠ Gál 4:4; ᶜᶠ Hb 2:17; ᶜᶠ Rom 5:19; ᶜᶠ Hch 5:41 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁸ ↠ se rebajó a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en una cruz.
9[ Flp 2:9 ] ᶜᶠ Mt 23:12; ᶜᶠ Jn 10:17; ᶜᶠ Ef 1:20; ᶜᶠ Hch 5:41; ᶜᶠ Ef 4:10 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Por eso Dios lo engrandeció y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
10¹⁰ ↠ para que al Nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y entre los muertos,
11[ Flp 2:11 ] ᶜᶠ Is 45:23; ᶜᶠ Rom 10:9; ᶜᶠ Hch 2:36 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ y toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre. [ Flp 2:11 ] Exomologoumai : Confesar, reconocer, a veces proclamar la fe. ᶜᶠ Flp 2:11; ᶜᶠ Hch 19:18; ᶜᶠ Lc 10:21; ᶜᶠ Mt 3:6; ᶜᶠ Mt 11:25; ᶜᶠ Rom 14:11; ᶜᶠ Rom 15:9. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
12[ Flp 2:12 ] ᶜᶠ 2Cor 7:15 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹² ↠ Por tanto, amadísimos míos, que siempre me han escuchado, sigan procurando su salvación con temor y temblor; y si lo hicieron cuando me tenían presente, háganlo más todavía cuando estoy lejos. [ Flp 2:12 ] {C} Sigan procurando su salvación con temor y temblor. No se trata aquí de miedo. Pablo acaba de recordar el sacrificio de Cristo y saca esta conclusión: fíjense bien donde ponen los pies (ese es el sentido de {C}temor y temblor, como quien lleva una carga frágil). Vivan en la presencia de Dios, sean conscientes de que Dios actúa en ustedes por medio de esos buenos deseos que les vienen. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
13[ Flp 2:13 ] ᶜᶠ Ef 2:10; ᶜᶠ Ef 3:20; ᶜᶠ Hb 13:2 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹³ ↠ Pues Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el actuar para agradarle.
14¹⁴ ↠ Cumplan todo sin quejas ni discusiones;
15[ Flp 2:15 ] ᶜᶠ Dt 32:5; ᶜᶠ Mt 5:14; ᶜᶠ 1Pe 4:4 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁵ ↠ así no tendrán falla ni defecto y serán hijos de Dios sin reproche en medio de una raza descarriada y pervertida. Ustedes son luz en medio de ellos, como las estrellas en el universo,
16¹⁶ ↠ al presentarles la palabra de vida. De ese modo me sentiré orgulloso de ustedes en el día de Cristo, porque mis esfuerzos y mis afanes no habrán sido inútiles.
17[ Flp 2:17 ] ᶜᶠ 2Tim 4:6; ᶜᶠ Rom 12:1; ᶜᶠ Rom 15:6 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ Y aunque deba dar mi vida por su fe, que vale más que cualquier celebración y sacrificio, me siento feliz y me alegro con todos ustedes.
18¹⁸ ↠ Y también ustedes han de sentirse felices y alegrarse conmigo.
19LOS ENVIADOS DE PABLO ᴺ ¹⁹ ↠ El Señor Jesús me da la esperanza de que pronto les podré enviar a Timoteo, y será para mí un consuelo que pueda tener por su intermedio noticias de ustedes. [ Flp 2:19 ] Ordinariamente, las noticias personales se encuentran al final de las cartas de Pablo. Aquí parece que éstas interrumpen el tema de la carta, que proseguirá en 3.1. Pablo anuncia dos visitas a los cristianos de Filipos. Timoteo era el asistente de Pablo, al que confiaba algunas misiones en las comunidades. Aparentemente Timoteo no tenía un temperamento de jefe y podía ser fácilmente humillado por los que no apreciaban la autoridad de Pablo. En cuanto a Epafrodito, que era de Filipos, había dejado su familia, gastado su dinero y enfrentado peligros para ir a ver a Pablo. ¿Se preocupa, acaso, la comunidad de sus miembros más comprometidos y, al mismo tiempo, más desprovistos de recursos? La Iglesia nos propone a veces ejemplos de cristianos activos que han vivido en condiciones precarias y que han sido olvidados por sus hermanos en la fe durante su vida. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
20²⁰ ↠ De hecho, no tengo a ningún otro que se preocupe tanto como él por sus problemas.
21²¹ ↠ Todos buscan sus propios intereses, no los de Cristo Jesús.
22²² ↠ Pero Timoteo, como saben, ha dado pruebas, y como un hijo al lado de su padre, ha estado conmigo al servicio del Evangelio.
23²³ ↠ Por eso pienso enviárselo apenas vea claros mis problemas.
24²⁴ ↠ Por lo demás, tengo confianza en el Señor que pronto podré ir personalmente.
25[ Flp 2:25 ] ᶜᶠ Flp 4:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁵ ↠ Me pareció necesario devolverles a nuestro hermano Epafrodito, que trabajó y luchó a mi lado, y al que ustedes enviaron para que atendiera mis necesidades. [ Flp 2:25 ] Leitourgos, -ikos : El funcionario o el sacerdote que cumple una celebración oficial o religiosa. Se refiere también a lo que es propio de su ministerio. ᶜᶠ Flp 2:25; ᶜᶠ Hch 13:2; ᶜᶠ Hb 1:7; ᶜᶠ Hb 1:14; ᶜᶠ Hb 8:2; ᶜᶠ Hb 10:11; ᶜᶠ Rom 13:6; ᶜᶠ Rom 15:16; ᶜᶠ Rom 15:27. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ [ Flp 2:25 ] Sustratiôtè : Compañero de armas. ᶜᶠ Flp 2:25; ᶜᶠ Flm 2:1. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
26²⁶ ↠ En realidad, él los echaba mucho de menos y estaba preocupado al saber que ustedes estaban al tanto de su enfermedad.
27²⁷ ↠ Es cierto que estuvo enfermo y a las puertas de la muerte, pero Dios tuvo piedad de él y también de mí, ahorrándome penas sobre penas.
28²⁸ ↠ Por eso me apresuro en mandárselo, para que tengan la alegría de verlo y yo mismo quede más tranquilo.
29[ Flp 2:29 ] ᶜᶠ 1Cor 16:16 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁹ ↠ Celebren, pues, alegremente su llegada, como conviene en el Señor, y estimen mucho a personas como él,
30³⁰ ↠ que casi murió por la obra de Cristo. Pues no escatimó sacrificios para servirme personalmente en nombre de todos ustedes, que no los tenía a mi lado. {1}