Salmos 147
Sagrada Biblia Straubinger ›1¹ ↣ PSalmo (147, 1-11). ʱᵇʲˢ * Dios bendice al que cree en su bondad. ʱᵇʲˢ * ¡Hallelú Yah! Alabad a Yahvé porque es bueno; salmodiad al Dios nuestro porque es amable; bien le está a Él la alabanza. ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ Este cántico que el nuevo Salterio Romano titula «Alabanzas de Dios poderoso y sabio restaurador de Israel» es, según el hebreo, un solo Salmo con el siguiente (cf. Salmo 147:1 y nota). El Salterio Romano mantiene, como las versiones, la separación de dos, pero numerando corridamente los versículos como en un solo poema. «Porque es bueno… porque es amable»: Muchos corrigen el hebreo por razones métricas o prefieren otras versiones que dicen: «porque es bueno cantarle himnos». Como oración actual preferimos el hebreo (así también el Salterio Romano, y otros) por su coincidencia con Salmo 135:1 ss. La alabanza de Dios por excedencia es la que se funda en su bondad y amabilidad y equivale al anhelo expresado en el Padrenuestro: Santificado sea tu Nombre (Lucas 11:2) y en el Magníficat: Santo es su nombre (Lucas 1:49). Lo que se nos pide es ante todo la alabanza en espíritu y en verdad (Juan 4:23 s.), como enseña Jesús en Mateo 6:5 s.; 15:8, etc., y el canto de los Salmos «en nuestros corazones» (Colosenses 3:16). Sin embargo debe observarse que la intención del Salmo tiene un carácter triunfal que señalan todos los expositores (cf. versículo 2 y nota) y que parece más propio de los Salmos proféticos (cf. Salmo 147:2 s.) que de la precaria situación postexílica (cf. Salmo 84:1 y nota).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
2² Es Yahvé quien reconstruye a Jerusalén, y congrega a los dispersos de Israel; ↣ᵑ [*2.] ⇠ ᶰ «Alusión manifiesta a la restauración de Jerusalén y a la vuelta de los israelitas del destierro» (Páramo). Gramática señala el paralelismo con Salmos 50:20; 101:17 y con Deuteronomio 30:3; Isaías 11:12; 27:13; 56:8 y Ezequiel 39:28. Puede verse asimismo Salmo 68:36; Ezequiel 36:28 ss.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
3³ Él quien sana a los de corazón llagado, y venda sus heridas; ↣ᵑ [*3 ss.] ⇠ ᶰ El salmista alaba en Dios primeramente la bondad (cf. Isaías 61:1); después (versículo 4 s.) el poder y la sabiduría (cf. Génesis 15:5; Isaías 40:26; Bar. 3:35), y finalmente (versículo 6) la justicia de su juicio (cf. Salmos 71:2ss.; 145:7 y nota; Isaías 61:2ss.; Lucas 1:51-55).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
4⁴ Él quien fija el número de las estrellas, y a cada una llama por su nombre. ᶠᵗ
5⁵ Grande es nuestro Señor, poderoso en fuerza; y su sabiduría no tiene medida. ↣ᵑ [*5.] ⇠ ᶰ No tiene medida: San Agustín, contra las pretensiones analíticas, harto humanas, de la gnosis que reforma a su medida el misterio de Dios (I Corintios 2:7), poniéndole y quitándole según parezca razonable con arreglo a nuestra naturaleza (Colosenses 2:8), exclama: «Callen las voces humanas; sosiegue el humano pensamiento; no sondees lo incomprensible para comprenderlo sino para participar de él.» Es que «ante el misterio de Dios se desvanece, tanto el intelectualismo filosófico de la razón como el sentimentalismo romántico de la fantasía, que son del hombre natural o «psíquico» (I Corintios 2:14) y sólo sirve el espíritu, que es del orden sobrenatural (I Corintios 2:10). San Pablo enseña que podemos llegar a saber separar lo que es del «alma» y lo que es del «espíritu» —suma aspiración de todo esfuerzo psicoanalítico— mediante la eficacia de la Palabra de Dios, porque sólo ella, que es «viva y eficaz», penetra en nuestro ser más hondamente «que cualquier espada de dos filos»» (Hebreos 4:12). Cf. Salmos 91:6; 147:9 y notas; Eclesiástico 24:23 ss.; II Juan 9.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
6⁶ Yahvé levanta a los humildes, y abaja hasta la tierra a los impíos. ᶠᵗ
7⁷ Ensalzad a Yahvé con acciones de gracias, cantad al son de la cítara salmos a nuestro Dios, ᶠᵗ
8⁸ que cubre el cielo de nubes, y prepara la lluvia para la tierra; que en los montes hace brotar hierba, y plantas para servir al hombre; ᶠᵗ
9⁹ que da su alimento a los ganados, y a las crías de los cuervos que pían. ↣ᵑ [*9.] ⇠ ᶰ Cf. Salmos 83:4; 103:27 ss.; 144:15 s.; Job 38:41; Mateo 6:26, etc. Lejos de olvidarse de lo pequeño, como los hombres, Dios parece ostentar la más sorprendente predilección hacia todo lo que es tenido por insignificante (cf. Salmo 112:6 ss.). Y lo mismo se dice de la sabiduría (Proverbios 9:4). Es ésta ciertamente una de las cosas que nos hacen a Dios más incomprensible y paradójico a nuestra vista mientras no lleguemos, por un contacto permanente con el Evangelio, a aprender el total menosprecio de los «valores» mundanos. Jesús lo proclama de un modo llamativo en Lucas 16:15, el texto que ha sido llamado «tumba del humanismo». Conclusión: que Él es inefablemente bondadoso con nuestras miserias, implacablemente riguroso con la menor suficiencia por parte del hombre. Cf. Salmo 144:19; Juan 2:24 y notas. «¡Feliz de usted que es miserable y se siente miserable! Si fuera «virtuoso» o «importante» no sería elegido del Dios de la compasión. La cuestión es aprender a no sorprendernos en nuestro amor propio al encontrarnos miserables. Eso se aprende en la Escritura, pues ella nos enseña que todos lo somos, con la diferencia de que muchos no lo confiesan por soberbia y otros no lo saben por falta de conocimiento de la Revelación» (de una carta de dirección espiritual).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
10¹⁰ Él no se deleita en el vigor del caballo, ni le agradan los músculos del hombre. ↣ᵑ [*10.] ⇠ ᶰ Consecuente con lo que dejamos dicho, se nos muestra aquí la misma doctrina aun en materia física, tanto con respecto a las tropas y pertrechos (cf. Salmo 32:16 s.; Jueces 7:1 ss.; I Macabeos 3:18 s., etcétera) cuanto a la fuerza atlética del hombre, que en los tiempos de paganismo se cultiva como un fin más que como un medio, abusando de la gimnasia corporal (cf. I Macabeos 1:15; II Macabeos 4:9), cuyo exceso, en vez de prolongar la vida, la ha truncado no pocas veces por accidentes o enfermedades del corazón. San Pablo pone admirablemente en su punto el ejercicio corporal, diciendo que es útil para poco, en tanto que la piedad es útil para todo, pues tiene también la promesa de esta vida además de la eterna (I Timoteo 4:8). Cf. Mateo 6. 33.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
11¹¹ La complacencia de Yahvé está en los que le temen, los que se fían en su bondad. ↣ᵑ [*11.] ⇠ ᶰ Los que le temen… se fían en su bondad: Como en Salmo 129:4 vemos aquí que, lejos del miedo que aparta del amor (I Juan 4:18), se trata de esa admirativa opinión sobre la bondad de Dios (Salmo 145:6 ss. y nota), en lo cual consiste la sabiduría (Sabiduría 1:1 ss.) En este versículo, que tanto contrasta con lo precedente y que no nos muestra como ideal lo gigantesco, según solemos creer, sino la infancia espiritual (cf. Salmo 130), se nos da una doctrina hondísima y no una vaguedad sentimental (cf. Mateo 18:3 s.). En toda la divina Escritura, junto con el concepto de que Dios es Padre (Salmo 102:13s.), el mismo Dios nos revela constantemente la básica importancia que para Él tiene la confianza que ponemos en Él. Sin este conocimiento espiritual de Dios en vano buscaríamos alimentar nuestra fe con especulaciones acerca de una realidad que es eminentemente sobrenatural y está por encima de toda ciencia. Cf. Isaías 55:8 ss.; Salmo 32:22 y nota; Marcos 9:22; Gálatas 1:1 ss., etc.).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
12¹² ↣ PSalmo 147. ʱᵇʲˢ * Cántico de la nueva Jerusalén. ʱᵇʲˢ * (1) Da gloria a Yahvé, oh Jerusalén; alaba, oh Sión, a tu Dios. ↣ᵑ [*12.] ⇠ ᶰ Como bien observa Dom Puniet, es este Salmo otro cántico de alabanza que el hebreo pone como continuación del anterior a causa de la analogía, pero que puede ser independiente y completo en sí mismo. En la antigua versión de los LXX lleva como título lo mismo que el anterior: «Alleluia. De Ageo y de Zacarías», y su objeto primero, de carácter profético, es la nueva Jerusalén, ya preparada para las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19:6-9), atribuyéndole una paz, prosperidad y santidad que nunca tuvo la Jerusalén de Nehemías a la vuelta de Babilonia ni menos después (Salmos 84:1; 146:2 y notas; cf. Nehemías 5:1 ss.; 9:36s.). «Entonces, dice San Hilario, la alabanza será perfecta.» Calès señala esta tendencia mesiánica del Salmo y agrega: «Yahvé juntará a los dispersos de Israel, sanará los corazones lacerados, multiplicará a sus fieles y los nutrirá con la flor del trigo. Su pueblo tendrá por recinto la paz, Él levantará a los humildes y abatirá a los soberbios» (cf. Salmo 71:12 ss.; Lucas 1:51 s.). Según esto, no podría explicarse la opinión de que el Salmo celebrase equivocadamente como seguros los muros de Jerusalén reconstruidos por Nehemías (Nehemías 12:27-46), ni la ilusoria prosperidad de Israel antes que llegasen «las nuevas desilusiones no comprobadas por la profecía de Malaquías».⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
13¹³ (2) Porque Él ha asegurado los cerrojos de tus puertas; ha bendecido tus hijos dentro de ti. ↣ᵑ [*13.] ⇠ ᶰ Él ha asegurado los cerrojos de tus puertas, para que nunca más pueda entrar el enemigo invasor, que tantas veces devastó la Tierra Santa. Cf. Ezequiel 39:26 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
14¹⁴ (3) Él ha puesto paz en tus fronteras, y te alimenta de la flor del trigo. ↣ᵑ [*14.] ⇠ ᶰ Sobre la paz de los tiempos mesiánicos cf. Salmo 71:7 y nota. «La flor del trigo»: Cf. Salmos 80:17; 140:2 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
15¹⁵ (4) Él manda sus órdenes a la tierra; su palabra corre veloz. ↣ᵑ [*15 ss.] ⇠ ᶰ Desciende aquí el salmista al universo natural que Dios gobierna desde ahora con su Palabra (Salmo 148:5 y 8). Desde ahora se manifiesta también la bondad y sabiduría del Creador y Conservador a través de la naturaleza, mediante su Palabra que en el Cosmos es más obedecida que entre los hombres (Salmos 32:9; 148:5 y 8; Job 37:7; capítulos 38 ss.; cf. II Tesalonicenses 3:1). La nieve (versículo 5) cae suavemente en forma de blanquísimos copos de lana y como tal cubre las sementeras y las protege contra un frío excesivo. La escarcha (Vulgata: niebla) forma un delgado manto que cubre la tierra como ceniza. Y si el granizo (el hielo, versículo 6) no cayera tan desmenuzado ¿quién podría soportar su inclemencia? Así resulta del Texto Masorético. Otros, según la corrección de Derenbourg, Zorell, etc., en vez de esta pregunta leen: ante su frío se congelan las aguas. Bover-Cantera da al versículo 6 esta versión: El que lanza cual migas su hielo, para el agua a su frío helador.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
16¹⁶ (5) Él derrama la nieve como copos de lana; esparce como ceniza la escarcha. ᶠᵗ
17¹⁷ (6) Él echa su hielo como bocados de pan; ¿quién resistiría su frío? ᶠᵗ
18¹⁸ (7) Él envía su palabra y los derrite; hace soplar el viento, y las aguas corren. ↣ᵑ [*18.] ⇠ ᶰ Los derrite, es decir, el hielo, el granizo, la nieve (versículos 5 y 6); el viento cálido convierte el hielo en benéficas corrientes de agua. Por eso San Pablo (Romanos 1:18 ss.) llama inexcusables a los que no descubren la magnificencia de Dios en la creación (cf. Salmo 103 y sus notas; Hechos de los Apóstoles, 14:17).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
19¹⁹ (8) Él dio a conocer su palabra a Jacob; sus estatutos y sus mandatos a Israel. ↣ᵑ [*19.] ⇠ ᶰ En contraste con esa ceguera de los paganos, cuya bestialidad muestra el Apóstol (Romanos 1:21 ss.), Dios se elige un pueblo y le habla no sólo desde Moisés y los Profetas sino desde Abrahán (cf. I Corintios 1:20 s.; Deuteronomio 4:32 s., etc.). En Hechos 28:28 vemos, según lo declara San Pablo, cesar esta privilegiada vocación del incrédulo Israel, por un lapso que según el mismo Apóstol tendrá fin un día (Romanos 11:25 s.).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
20²⁰ (9) No hizo tal con ninguno de los otros pueblos; a ellos no les manifestó sus disposiciones. ¡Hallelú Yah! ↣ᵑ [*20.] ⇠ ᶰ No hizo tal: Más que otros pueblos, Israel tiene motivos para alabar al Señor, a causa de la Revelación (Salmo 147:8 s.) y de las promesas (Salmos 104:9 ss.; 145:7 y nota; Romanos 9:4 s.). No les manifestó sus disposiciones: En este pasaje que el apóstol San Pablo ratifica en Romanos 3:2; 9:4 s., se nos muestra la trascendencia de la Revelación para el conocimiento de Dios (Juan 1:18; 6:46), a fin de que no busquemos sólo «en la idea del Ser infinitamente perfecto lo que está escondido en las voluntades del Ser soberanamente libre» (Ed, Babuty). Cf. 2:8 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢