Epístola de Bernabé 4
Sagrada Biblia Straubinger ›1Huyamos de toda maldad, porque se acerca el fin de los tiempos IV ¹. Así, pues, es preciso que, escudriñando muy despacio lo presente, inquiramos las cosas que pueden salvarnos. Huyamos, por ende, de modo absoluto de todas las obras dc la iniquidad, a fin de que jamás las obras de la iniquidad se apoderen de nosotros y aborrezcamos el extravío del tiempo presente, a fin de ser amados en el por venir.
2². No demos suelta a nuestra propia alma, de suerte que tenga poder para correr juntamente con los pecadores y los malvados, no sea que nos asemejemos a ellos.
3³. El escándalo consumado está cerca, aquel del que está escrito, como dice Henoch; pues el Dueño abrevió los tiempos y los días, a fin de que se apresure su Amado y venga a su heredad.
4⁴. Además, el profeta dice así: Diez reinos reinarán sobre la tierra y tras ellos se levantará un rey pequeño que humillará de un golpe a tres reyes.
5⁵. Igualmente, Daniel dice sobre lo mismo: Y vi la cuarta bestia, mala y fuerte, y más fiera que todas las otras bestias de la tierra, y cómo de ella brotaban diez cuernos y de ellos un cuerno pequeño, como un retoño, y cómo éste humilló de un golpe a tres de los cuernos mayores.
6⁶. Ahora bien, obligación nuestra es comprender. La alianza es nuestra Además, os ruego una cosa, como uno de vosotros que soy y que particularmente os amo a todos más que a mi propia alma, y es que atendáis ahora a vosotros mismos y no os asemejéis a ciertas gentes, amontonando pecados a pecados, gentes que andan diciendo que la Alianza es de aquéllos y nuestra. Nuestra, ciertamente; pero aquéllos la perdieron en absoluto del modo que diré, después de haberla ya recibido Moisés.
7⁷. Dice, en efecto, la Escritura: Y estaba Moisés en el monte, ayunando por espacio de cuarenta días y de cuarenta noches, y recibió la Alianza de parte del Señor, las tablas de piedra, escritas por el dedo de la mano del Señor.
8⁸. Mas, corno ellos se volvieron a los ídolos, la destruyeron. Dice, en efecto, el Señor de esta manera: Moisés, Moisés, baja a toda prisa, pues ha prevaricado tu pueblo, los que sacaste de la tierra de Egipto. Y Moisés lo entendió y arrojó de sus manos las dos tablas e hízose pedazos la Alianza de ellos, a fin de que la de su Amado, Jesús, quedara sellada en nuestro corazón en la esperanza de su fe.
9No basta poseer la Alianza: La reprobación de Israel, aviso para el pueblo cristiano ⁹. Muchas cosas quería escribiros, no como maestro, sino cómo dice con quien gusta no faltar en lo que tenemos; de ahí que me apresuré a escribiros, aun siendo escoria vuestra. Por lo tanto, atendamos a los últimos días, pues de nada nos servirá todo el tiempo de nuestra fe, si ahora, en el tiempo inicuo y en los escándalos que están por venir, no resistimos como conviene a hijos de Dios, a fin de que el Negro no se nos infiltre.
10¹⁰. Huyamos de toda vanidad; odiemos absolutamente las obras del mal camino. No viváis solitarios, replegados en vosotros mismos, como si ya estuvierais justificados, sino, reuniéndoos en un mismo lugar, inquirid juntos lo que a todos en común conviene.
11¹¹. Porque dice la Escritura: ¡Ay de los prudentes para si mismos y de los sabios ante sí mismos. Hagámonos espirituales, hagámonos templo perfecto para Dios. En cuanto esté en nuestra mano, meditemos el temor de Dios y luchemos por guardar sus mandamientos, a fin de regocijarnos en sus justificaciones.
12¹². El Señor juzgará al mundo sin acepción de personas: Cada uno recibirá conforme obró. Si el hombre fue bueno, su justicia marchará delante de él; si fuere malvado, la paga de su maldad irá también delante de él.
13¹³. Recordémoslo, no sea que, echándonos a descansar como llamados, nos durmamos en nuestros pecados, y el príncipe malo, tomando poder sobre nosotros, nos empuje lejos del reino del Señor.
14¹⁴. Además, hermanos míos, considerad este punto: cuando estáis viendo que, después de tantos signos y prodigios sucedidos en medio de Israel y que, sin embargo, han sido de este modo abandonados, andemos alerta, no sea que, como está escrito, nos encontremos muchos llamados y pocos escogidos.