Epístola a Diogneto 4
Sagrada Biblia Straubinger ›1IV. 1.Por lo demás, estimo que no tengas necesidad de aprender de mí sobre sus escrúpulos respecto a los alimentos, sobre la superstición de los sábados, sobre el orgullo de la circuncisión, la simulación de los ayunos y novilunios, cosas ridículas y no dignas de mención ’.
22. Porque, ¿cómo no va a ser abominable que de las cosas creadas por Dios para uso de los hombres, unas sean aceptadas como bien creadas y otras sean rechazadas como inútiles y superfluas?
33. ¿Cómo no va a ser impío calumniar a Dios que prohíbe hacer el bien en sábado? ¹⁰ .
44. ¿Cómo no va a ser ridículo sentirse orgullosos de la mutilación de la carne como señal de elección, como si por esto fuesen amados particularmente por Dios?
55. El que estén continuamente observando los astros y la luna para establecer el curso de los meses y de los días ¹¹ y distribuir las disposiciones de Dios y de los tiempos conforme a sus propios impulsos, unos para fiestas, otros para duelos, ¿quién no lo tendrá más como prueba de insensatez que de religión?
66. Así pues, estimo que lo dicho sea suficiente para que los cristianos con razón se aparten no sólo de la común vanidad y engaño sino también del ritualismo y orgullo de los judíos. Mas el misterio de su propia religión no esperes poder aprenderlo de hombre alguno ¹².