Salmos 40
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(39) Del maestro de coro. De David. Salmo. [[2]] Yo esperaba impaciente a Yahvé: hacia mí se inclinó y escuchó mi clamor.
2[[3]] Me sacó de la fosa fatal, del fango cenagoso; asentó mis pies sobre roca, afianzó mis pasos.
3[[4]] Puso en mi boca un cántico nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y en Yahvé pondrán su confianza.
4[[5]] Dichoso será el hombre que pone en Yahvé su confianza, y no se va con los rebeldes que andan tras los ídolos * .
5[[6]] ¡Cuántas maravillas has hecho, Yahvé, Dios mío, cuántos designios por nosotros; nadie se te puede comparar! Quisiera publicarlos, pregonarlos, mas su número es incalculable.
6[[7]] No has querido sacrificio ni oblación, pero me has abierto el oído * ; no pedías holocaustos ni víctimas,
7[[8]] dije entonces: «Aquí he venido». Está escrito en el rollo del libro
8[[9]] que debo hacer tu voluntad * . Y eso deseo, Dios mío, tengo tu ley en mi interior.
9[[10]] He proclamado tu justicia ante la gran asamblea; no he contenido mis labios, tú lo sabes, Yahvé.
10[[11]] No he callado tu justicia en mi pecho, he proclamado tu lealtad, tu salvación; no he ocultado tu amor y tu lealtad a la gran asamblea.
11[[12]] Y tú, Yahvé, no retengas tus ternuras hacia mí. Que tu amor y lealtad me guarden incesantes.
12[[13]] Pues desdichas me envuelven en número incontable. Mis culpas me dan caza y ya no puedo ver; más numerosas que mis cabellos, y me ha faltado coraje.
13[[14]] ¡Dígnate, Yahvé, librarme; Yahvé, corre en mi ayuda!
14[[15]] ¡Queden confusos y humillados los que intentan acabar conmigo! ¡Retrocedan confundidos los que desean mi mal!
15[[16]] Queden corridos de vergüenza los que me insultan: «Ja, ja».
16[[17]] ¡En ti gocen y se alegren todos los que te buscan! ¡Digan sin cesar: «Grande es Yahvé» los que ansían tu victoria!
17[[18]] Aunque soy pobre y desdichado, el Señor se ocupará de mí. Tú eres mi auxilio y libertador, ¡no te retrases, Dios mío!