Salmos 35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(34) De David. Ataca, Yahvé, a los que me atacan, combate a los que me combaten;
2embraza el escudo y la adarga, y disponte a socorrerme:
3blande la lanza y la pica * contra mis perseguidores. Dime: «Soy tu salvación».
4Queden confundidos y avergonzados todos los que atentan contra mi vida. Retrocedan humillados los que maquinan mi mal.
5Sean como paja ante el viento, acosados por el ángel de Yahvé;
6su camino, tiniebla y resbaladero, perseguidos por el ángel de Yahvé.
7Me tendían redes sin motivo, cavaban una fosa para mí * .
8¡Que les sorprenda una ruina imprevista, que se enreden en la red que tendieron y se hundan en la fosa * que excavaron!
9Y yo me alegraré en Yahvé, gozaré con su victoria.
10Dirán todos mis huesos: Yahvé, ¿quién como tú, para librar al débil del fuerte, al pobre de su expoliador * ?
11Se levantaban testigos violentos, me preguntaban cosas que ignoraba;
12me devolvían mal por bien, me dejaban desamparado.
13Yo, en cambio, cuando estaban enfermos, vestido de sayal y afligido con ayunos, repetía mi oración en mi interior.
14Como por un amigo o un hermano, de un lado a otro caminaba; como de luto por una madre, sombrío me encorvaba.
15Mas cuando tropecé, se alegraron, todos se unieron contra mí; extranjeros * que no conozco sin parar me desgarraban;
16si caía me rodeaban * rechinando sus dientes contra mí.
17¿Hasta cuándo, Señor, estarás mirando? Libra mi vida de sus garras * , mi existencia de esos leones.
18Te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré ante un pueblo numeroso.
19Que no celebren mi ruina mis pérfidos enemigos, ni anden guiñando los ojos los que me odian sin motivo.
20Pues no hablan en son de paz: contra la gente pacífica se inventan puras patrañas;
21de mí se ríen a gusto, diciendo: «Ja, ja, lo han visto nuestros ojos * ».
22Tú lo has visto, Yahvé, no te calles, Señor, no estés lejos de mí;
23despiértate, levántate en mi juicio, en defensa de mi causa, mi Dios y Señor.
24Júzgame con tu justicia, Yahvé, ¡Dios mío, no se rían de mí!
25Que no digan en su interior: «¡Ajá, lo que queríamos!». Que no digan: «Lo hemos tragado».
26¡Vergüenza y confusión caigan a una sobre los que se ríen de mi mal; se cubran de vergüenza e ignominia los que se envalentonan a mi costa!
27Que se alegren y griten de júbilo los que en mi victoria se complacen, y digan siempre sin cesar: «Yahvé sea ensalzado, que en la paz * de su siervo se complace».
28Mi lengua musitará tu justicia, todo el día tu alabanza.