Proverbios 4
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Escuchad, hijos, las enseñanzas paternas, atended para adquirir inteligencia;
2ya que os enseño una buena doctrina, no abandonéis mis instrucciones.
3También yo fui hijo de mi padre, amado con ternura por mi madre.
4Él me enseñaba diciéndome: «Graba mis palabras en tu mente, cumple mis órdenes y vivirás.
5Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia, no la olvides, ni descuides mis palabras.
6No la abandones y ella cuidará de ti, ámala y ella te protegerá.
7El comienzo de la sabiduría está en adquirirla * y obtener inteligencia con toda tu fortuna.
8Hónrala * y ella te engrandecerá; si la abrazas, te dará prestigio;
9pondrá en tu cabeza una diadema preciosa, te obsequiará con una corona espléndida.»
10Escucha, hijo mío, acoge mis palabras y se alargarán los años de tu vida.
11Te he indicado el camino de la sabiduría, te he encaminado por sendas rectas.
12Cuando camines, no vacilarán tus pasos, y si corres, no tropezarás.
13Aférrate a la instrucción, no la sueltes; consérvala, porque te va la vida en ello.
14No te adentres en la senda de los malvados, ni pises el camino de los perversos.
15Evítalo, pasa de largo, apártate de él y sigue adelante.
16Porque ésos no duermen si no hacen daño, pierden el sueño si no hacen caer a alguien.
17Pues comen el pan del delito y beben el vino de la violencia.
18La senda de los justos es como la luz del alba, que se va esclareciendo hasta pleno día.
19Pero el camino de los malos es tenebroso, no saben dónde tropiezan.
20Hijo mío, atiende a mis palabras, presta oído a mis razones.
21No las pierdas de vista, consérvalas en tu corazón.
22Pues son vida para quienes las encuentran, y salud para todo su cuerpo.
23Por encima de todo, vigila tu corazón, porque de él brota la vida.
24Aparta de tu boca el engaño y aleja la falsedad de tus labios.
25Que tus ojos miren de frente, que tu mirada sea franca.
26Allana el sendero de tus pies y todos tus caminos serán firmes.
27No te desvíes a derecha o a izquierda y aleja tus pasos del mal.