Eclesiástico (Sirácide) 31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El insomnio del rico acaba con su salud; sus preocupaciones ahuyentan el sueño.
2Las preocupaciones le impiden dormir * , como una enfermedad grave le quita el sueño.
3El rico se afana para acumular riquezas, y cuando descansa, se harta de placeres.
4El pobre se afana para encontrar sustento, y cuando descansa, cae en la miseria.
5Quien ama el oro no quedará exento de culpa; quien anda tras el lucro en él se extraviará * .
6Muchos se arruinaron a causa del oro, y se encontraron cara a cara con la ruina * .
7Es una trampa * para los que le ofrecen sacrificios; todos los insensatos quedan atrapados en ella.
8Dichoso el rico de conducta intachable, que no corre tras el oro * .
9¿Quién es? Vamos a felicitarle, pues ha hecho maravillas en su pueblo.
10¿Quién sufrió esta prueba y siguió siendo íntegro? Será para él motivo de gloria. ¿Quién pudo transgredir la ley y no la transgredió, hacer mal y no lo hizo?
11Sus bienes se consolidarán, y la asamblea proclamará su bondad * .
12¿Te has sentado en una mesa opulenta? No abras la boca de par en par, y digas: «¡Cuántas cosas hay aquí!»
13Recuerda que es mala cosa la avidez, no hay nada peor que ella, pues por cualquier cosa llora * .
14No alargues la mano para coger lo que otro mira, ni te lances sobre el mismo plato que él.
15Juzga al prójimo como a ti mismo, y reflexiona siempre antes de actuar * .
16Come con educación lo que te pongan delante * , no seas glotón, si no quieres quedar mal.
17Termina el primero por educación; no seas comilón y no te despreciarán.
18Si estás sentado entre muchos invitados, no alargues tu mano antes que ellos.
19¡Poca cosa le basta a un hombre bien educado!, y así cuando está en la cama no resopla.
20A estómago moderado, sueño saludable; se levanta temprano y tiene dominio de sí. Insomnio, vómitos y cólicos esperan al hombre insaciable.
21Si te viste obligado a comer demasiado, levántate, ve a vomitar * y quedarás tranquilo.
22Escúchame, hijo, y no me desprecies; al final comprenderás mis palabras. En todo lo que hagas sé moderado * , y no cogerás ninguna enfermedad.
23Al que es espléndido en los banquetes, todos le alaban, y la fama de su generosidad es duradera.
24Al que es tacaño en los banquetes, la ciudad le critica, y la fama de su tacañería es duradera.
25Con el vino no te hagas el valiente, porque a muchos ha perdido el vino.
26El horno prueba el temple del acero, y el vino los corazones en una riña de insensatos.
27El vino es vida para el hombre, siempre y cuando se beba con medida. ¿Qué es la vida para quien le falta el vino, si fue creado para alegrar al hombre?
28Alegría del corazón y regocijo del alma es el vino bebido a tiempo y con medida.
29Amargura del alma, el vino bebido con exceso, por incitación o desafío * .
30La embriaguez enfurece al insensato hasta hacerle caer, debilita sus fuerzas y le ocasiona heridas.
31En un banquete no reprendas a tu vecino; no te burles de él, si se pone alegre. No le digas nada que pueda ofenderle, ni le molestes reclamándole dinero.