Sal 19, 7-11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7[[8]] La ley de Yahvé es perfecta, hace revivir; el dictamen de Yahvé es veraz, instruye al ingenuo. 8[[9]] Los preceptos de Yahvé son rectos, alegría interior; el mandato de Yahvé es límpido, ilumina los ojos. 9[[10]] El temor de Yahvé es puro, estable por siempre; los juicios del Señor veraces, justos todos ellos, 10[[11]] apetecibles más que el oro, que el oro más fino; más dulces que la miel, más que el jugo de panales. 11[[12]] Por eso tu siervo se empapa en ellos, guardarlos trae gran ganancia.