Sal 140, 6-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)6[[7]] Yo digo a Yahvé: Tú eres mi Dios, escucha, Yahvé, la voz de mi súplica. 7[[8]] Yahvé, Señor mío, mi fuerza salvadora, tú proteges mi cabeza el día del combate. 8[[9]] No concedas, Yahvé, su deseo al malvado, no dejes que su plan se realice. Pausa . Los que me asedian alzan