Salmos 140
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(139) Del maestro de coro. Salmo. De David. [[2]] Líbrame, Yahvé, del hombre malvado, guárdame del hombre violento,
2[[3]] de los que traman maldades en su interior, y a diario fomentan peleas,
3[[4]] aguzan su lengua igual que serpientes, Pausa . esconden en sus labios veneno de víboras.
4[[5]] Presérvame, Yahvé, de las manos del malvado, guárdame del hombre violento, de los que proyectan trastornar mis pasos,
5[[6]] (b) y tienden una red bajo mis pies * , (a) de los insolentes que me ocultan lazos, Pausa . (c) que me ponen trampas al borde del sendero.
6[[7]] Yo digo a Yahvé: Tú eres mi Dios, escucha, Yahvé, la voz de mi súplica.
7[[8]] Yahvé, Señor mío, mi fuerza salvadora, tú proteges mi cabeza el día del combate.
8[[9]] No concedas, Yahvé, su deseo al malvado, no dejes que su plan se realice. Pausa . Los que me asedian alzan
9[[10]] su cabeza: ¡que los ahogue la malicia de sus labios,
10[[11]] que les lluevan carbones encendidos * , que, hundidos en el abismo, no se alcen;
11[[12]] que no arraigue en la tierra el deslenguado * , que la desgracia sorprenda al violento!
12[[13]] Sé que Yahvé defenderá al humilde, que llevará la causa de los pobres.
13[[14]] Los justos darán gracias a su nombre, los rectos morarán en tu presencia.