Sal 123, 1-2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1(122) Canción de las subidas. A ti levanto mis ojos, tú que habitas en el cielo. 2Lo mismo que los ojos de los siervos miran a la mano de sus amos, lo mismo que los ojos de la sierva miran a la mano de su señora, nuestros ojos miran a Yahvé, nuestro Dios, esperando que se apiade de nosotros.