Mc 9, 17-25
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)17Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu mudo. 18Dondequiera que se apodera de él, lo derriba, le hace echar espumarajos y rechinar los dientes, y lo deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.» 19Jesús exclamó: «¡Ay, generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!» 20Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. 21Entonces él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?» Le respondió: «Desde niño. 22Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Así que, si algo puedes, ayúdanos; compadécete de nosotros.» 23Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!» 24Al instante gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!» 25Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.»