Lc 23, 33-49
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)33Llegados al lugar llamado Calvario, lo crucificaron allí junto con los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34* Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen * .» Se repartieron sus vestidos, echándolos a suertes. 35La gente estaba mirando. Los magisrados, por su parte, hacían muecas y decían: «Ha salvado a otros; que se salve a sí mismo si es el Cristo de Dios, el Elegido.» 36También los soldados se burlaban de él; se acercaban, le ofrecían vinagre 37y le decían: «Si tú eres el rey de los judíos, ¡sálvate!» 38Había encima de él una inscripción: «Éste es el rey de los judíos.» 39Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo * ? ¡Pues sálvate a ti y a nosotros!» 40Pero el otro le increpó: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? 41Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio éste nada malo ha hecho.» 42Y le pedía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino * .» 43Jesús le contestó: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso.» 44Era ya cerca de la hora sexta, cuando se oscureció el sol y toda la tierra quedó en tinieblas hasta la hora nona * . 45El velo del Santuario se rasgó por medio 46y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu .» Y, dicho esto, expiró. 47Al ver el centurión lo sucedido, alababa a Dios diciendo: «Ciertamente este hombre era justo.» 48Y toda la muchedumbre que había acudido a aquel espectáculo, al ver lo que pasaba, se volvió dándose golpes de pecho. 49Todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, mientras contemplaban todo aquello.