Lc 23, 27-28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)27Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres * que se dolían y se lamentaban por él. 28Jesús se volvió a ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos.