Lc 2, 32-36
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)32luz para iluminar a las gentes y gloria de tu pueblo Israel.» 33Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. 34Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está destinado para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción * — 35¡a ti misma una espada te atravesará el alma!—, a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones * .» 36Había también una profetisa * , Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada. Casada en su juventud, había vivido siete años con su marido,