Hch 8, 9-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9Sin embargo, ya de tiempo atrás había en la ciudad un hombre llamado Simón, que practicaba la magia y tenía atónito al pueblo de Samaría. Decía de sí mismo que era alguien importante. 10Todos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención y comentaban: «Éste es la Potencia de Dios llamada la Grande * .» 11Le prestaban atención porque les había tenido atónitos por mucho tiempo con sus artes de magia. 12Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba la Buena Nueva del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, empezaron a bautizarse hombres y mujeres. 13Incluso el mismo Simón creyó, hasta el punto que, una vez bautizado, no se apartaba de Felipe, pues estaba atónito al ver los signos y grandes milagros que se realizaban.