Hch 16, 23-24
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)23Después de haberles dado muchos azotes, los metieron en la cárcel y mandaron al carcelero que los custodiase con sumo cuidado. 24Éste, al recibir tal orden, los metió en el calabozo interior y sujetó sus pies en el cepo.