Hch 1, 12-20
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)12Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista de Jerusalén el equivalente a un paseo permitido en sábado. 13Cuando llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían. Eran Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Zelota y Judas de Santiago * . 14Todos ellos perseveraban en la oración * , con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de sus hermanos * . 15Uno de aquellos días Pedro, puesto en pie ante los hermanos * —ya que el número de personas congregadas con el mismo propósito era de unas ciento veinte—, les dijo: 16«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura, en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús. 17Él era uno de los nuestros y había obtenido un puesto en este ministerio. 18Pero, tras haber comprado un campo con el dinero que le dieron por su crimen, cayó de cabeza, reventó por medio y todas sus entrañas se esparcieron. 19Todos los habitantes de Jerusalén se enteraron de lo ocurrido, hasta el punto que llamaron a aquel terreno Haqueldamá, que en su lengua quiere decir ‘Campo de sangre * ’. 20Pues está escrito en el libro de los Salmos: Quede su majada desierta y no haya quien habite en ella . Y también: Que otro ocupe su cargo .